LOS TEMPLARIOS Y AMÉRICA por TIBU

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Ya habíamos explicado el cómo y el por qué la flota templaria, superviviente a la masacre del viernes 13 de octubre de 1307 a manos de la Iglesia y del rey de Francia, bajo la acusación de herejía, mezclada con todo tipo de afirmaciones sobre una serie de atrocidades, que nunca se pudieron comprobar, desapareció del puerto de La Rochelle.

Mientras el Gran Maestre estaba siendo crucificado, muchos templarios habían conseguido escapar de la trampa. Los navíos de la orden nunca volvieron a ser vistos, pero si estandarte de combate, la calavera y los huesos cruzados sí. Se cree que la flota se dividió nada más salir del puerto, una parte dirigiéndose hacia escocia y el resto hacia el extremo norte de Portugal, país amigo, para hacer acopio de provisiones. Desde allí enfilaron sus proas hacia el oeste y navegaron hacia lo que hoy en día es el paralelo 42, en busca de la tierra indicada por la estrella que conocían gracias a los rollos masoreanos que encontraron en Jerusalén y a la que los citados masoreanos llamaban “Mérica”. Es prácticamente seguro que atracaron en Rhode Island a principios de 1308 casi un siglo y medio antes de que naciese Colón.

Esta afirmación puede parecer descabellada, pero existen evidencias irrefutables que demuestran que los templarios llegaron a América, se establecieron allí y llevaron a cabo varios viajes entre sus bases americanas y Escocia. En el pueblo de Wastford, en Massachusetts, existe la imagen de un caballero esculpida en una losa de roca. El famoso caballero lleva un casco y el hábito de una orden militar y la espada ostenta una empuñadura identificada como la que usaban los templarios. Pero el detalle más fascinante es el escudo, en cuya parte superior muestra una navío medieval de un solo mástil navegando con rumbo oeste… hacia una estrella.

En Rhode Island, hay una enigmática torre construida según el estilo de las iglesias redondas templarias. Su datación sitúa esta torre justo en el siglo en el que desapareció la flota templaria.

Estos hallazgos indican claramente que hubo una existencia templaria en el nuevo mundo, pero por sí solos no son concluyentes. La existencia en escocia de la capilla de Rosslyn es una prueba indiscutible de lo anterior.

Para comprender mejor lo que se va a describir más adelante, debemos repasar la historia:

Colón desembarca en las Bahamas en 1492, en Puerto Rico en 1493 y en Cuba en 1494, pero nunca llegó a poner los pies en el continente.

Ya habíamos visto que uno de los destinos de la dividida flota templaria fue Escocia, pero las circunstancias políticas la habían convertido en un santuario particularmente apropiado. El rey Eduardo de Inglaterra, después de derrotar a Jhon de Balliol, rey de Escocia, se llevó el símbolo de la independencia escocesa, la antigua “Piedra del destino” o “Piedra de Scone”, sobre la que siempre habían sido coronados los reyes escoceses y que a día de hoy continua estando en poder del trono inglés, en la abadía de Wastminster. Después de este robo, el rey inglés estableció un gobernador para que controlara Escocia en su nombre, dejando a los escoceses terriblemente oprimidos.

El primer resurgimiento del nacionalismo escocés no tardó en llegar y se inició cuando William Wallace mató al sheriff de Lamark en venganza por el asesinato de su esposa. Este acto enseguida contó con un gran apoyo popular que desembocó en una gran batalla en el puente de Shirling, donde las tropas inglesas fueron derrotadas.

Un año más tarde, Wallace fue derrotado pero consiguió no ser capturado y huyó a Francia. Se sabe que recibió cartas de Felipe el Hermoso en las que este pedía ayuda a la familia Moray (cuyo nombre ha estado continuamente relacionado con los templarios y sus sucesores contemporáneos), lo que indica que durante esa época estableció contacto con los templarios.  Obtuvo dicho apoyo porque, unos años más tarde, los escoceses se enfrentaron a los ingleses en Rosslyn, en una batalla que fue ganada por los primeros  gracias a la ayuda de caballeros templarios mandado por un Saint-Clair. Siete años más tarde Wallace fue traicionado y apresado, llevado a Londres, donde fue descuartizado.

Durante ese periodo había dos escoceses que tenían legítimo derecho al trono, uno era Roberto el Bruce, y el otro Jhon Comyn. Después de varios enfrentamientos entre ambos, que no viene al caso describir ahora, ganó Roberto el Bruce, que fue excomulgado por el Papa. Este hecho hizo que parte de la flota templaria pusiera rumbo a su encuentro, sabedores de que el Bruce se había rebelado contra los ingleses. El hecho de que Roberto el Bruce fuese excomulgado, junto con las antiguas relaciones que la familia Sanit-Clair tenía con Rosslyn, era lo que dotaba de un enorme atractivo a Escocia, ya que era uno de los pocos lugares del mundo en los que el Papa no podía alcanzarlos.

El Bruce sufrió varias derrotas a manos de los ingleses. Las crónicas históricas cuenta que en una batalla en la que el ejército de el Bruce lo estaba pasando realmente mal, la intervención de una fuerza de reserva desconocida cambió rápidamente la batalla y dio la victoria a los escoceses.

Los rumores de aquella misteriosa fuerza que enarbolaba el Beausant (el estandarte de combate templario) circularon rápidamente por todo el país. Dicha fuerza estaba mandada por el Gran Maestre de los templarios de Escocia, sir William Saint-Clair. El papel de Saint-Clair en la batalla, que dejó asentada la libertad del reino de el Bruce en Escocia fue generosamente recompensado con tierras adicionales a sus propiedades de Rosslyn.

Sir William Saint-Clair construyó una capilla en dicho lugar y son precisamente los detalles contenidos en dicha capilla, uno de los mayores santuarios de los templarios y sus descendientes hasta hoy, lo que demuestra el conocimiento que tenían los templarios del continente americano.

Efectivamente, la utilización de plantas americanas en tallas decorativas sobre la piedra (el aloe y el maíz indio) que hubiesen debido ser totalmente desconocidos en aquel entonces, muestran una innegable evidencia de que alguien relacionado con los Saint-Clair había cruzado el Atlántico en una fecha notablemente temprana.

Existen documentos que demuestran que Henry Sinclair, gracias al dinero de los templarios, había armado una flota de doce navíos para hacer un viaje al Nuevo Mundo. La flota mandada por un tal Antonio Zeno atracó en Nueva Escocia y exploró la costa este de los EEUU antes de 1400. La fecha es indudable porque Henry Sinclair fue asesinado ese año después de haber regresado de su viaje.

Cabe destacar que en la cripta que hay debajo de la capilla, hay un pequeño escudo de armas en la pared, que muestra en su lado izquierdo un navío de un solo mástil con dos velas, idéntico al que se ve en el escudo del caballero de Westford en Massachusetts.

La Capilla de Rosslyn está repleta de signos, símbolos y mensajes, expuestos para aquellos que separan reconocerlos e interpretarlos, y, aunque de manera somera, en algún futuro artículo haremos una descripción de ellos.

Tibu 


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