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UN PRESO… COMO YO por E.V.M.

Él, es normal tranquilo y sereno, no se hace destacar, es uno más aquí entre otros presos como yo.

Si te acercas más a él consigues reír o incluso llorar por dentro.

Para la sociedad libre puede ser un fracasado, su familia dirá: “no sirves para nada” y su entorno cercano, “es un perdedor sin futuro”. El centro penitenciario lo considera un número más, un delincuente y para los demás internos, un don nadie… sí, un preso como yo.

Su aspecto delgado y ojos cansados cautivaron mi atención. Nos dispusimos a caminar juntos por el patio, conversaciones largas y profundas de la vida, mi perspectiva de él cambió, vi un ser maravilloso con sus defectos al igual que virtudes, noté sus tristezas y frustraciones lo acogí en mi corazón.

Un día todo cambió cuando pudimos estar juntos como compañeros de celda, la amistad nos unió. Nunca creí que en un lugar como este pueda nacer la amistad verdadera. Me hizo recordar un texto del libro sagrado para muchos en proverbios: 18:24 que dice así: “hay compañeros que llevan a la ruina, y amigos más queridos que un hermano”.

Tengo que decir que es un preso… como yo. Pero para mí es un amigo y un hermano compartiendo esta experiencia en prisión que nos une y nos aleja por momentos de estos muros, libres de rejas y barrotes, historias rotas.

A ti, un preso… como yo, te dedico estas palabras para agradecerte siempre ser como eres con nombre y apellidos.

Concluir con lo que dijo Nelson Mandela: “Puedes encontrar que tu celda es un sitio ideal para conocerte, para investigar de modo regular y realista el proceso de tu mente y tus sentimientos”.

E.V.M.

 

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BUSCANDO EL ESTRIBILLO por TIBU

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Querido Antonio,

No encuentro ninguna razón, aunque las tenga todas, para escribir precisamente hoy (13-11-15). No sé tampoco dónde mandarte esta carta, porque ni siquiera estoy seguro del remitente.

Es de suponer que el otro Antonio ya te habrá contado de mi, allá donde estéis, y espero que me hayáis dedicado unos minutos. Lo que no te habrá dicho, porque él tampoco lo sabe, es que estoy preso, aunque tú y yo ya lo estuvimos muchas veces, pero en esta ocasión es una verdad física.

Conociéndote, sé que te darán igual los motivos, y conociéndote, se que te gustaría estar conmigo.

Y ha sido hoy precisamente, escuchando una de nuestras canciones, que me he sentido más libre que nunca, a pesar de los muros, que hoy no son más altos que todos los que escalamos juntos tantas veces.

Y mientras escuchaba nuestra canción he vuelto a vernos a los dos, igual que entonces, viajando hacia ninguna parte, como el viento. He recordado nuestros años de vino y rosas, equilibristas desequilibrados, en los que compartíamos lo que nos pasaba con cuatro acordes, y nos entendíamos sin palabras. Fueron tiempos en los que músicos y ladrones nos subíamos a bordo de un barco con rumbo a ninguna parte, eternamente desafinados.

Querido Antonio, me acuerdo de ti siempre y nunca, y hoy precisamente que me he parado a escribirte después de tanto tiempo que hace que la ciudad no dejó de llorarte, Manolo, que también ha sobrevivido al desconcierto y que, al igual que tu y yo, siente la primavera en septiembre, me ha guiñado un ojo desde algún sitio, de manera cómplice, como siempre, y solo sabemos los tres el por qué.

Precisamente hoy, viernes trece, ya sabes lo supersticioso que soy, me he imaginado a los cuatro: el otro Antonio, Manolo, tu y yo, despertando otra vez a los vecinos, borrachos de melodías, gritando una y otra vez el maldito estribillo, que nunca acabábamos de encontrar.

Querido Antonio, precisamente hoy, me he sentido muy afortunado. Por el hecho compartido entre nosotros, de coincidir en el mundo con millones de sueños rotos que se van escapando por todas las ventanas de las ciudades mientras vuelven a la monotonía y saber que nuestros sueños, en gran parte al menos, se cumplieron y a día de hoy se siguen cumpliendo, a pesar de que no estés y yo, ya te lo he contado antes, me encuentre preso.

Querido Antonio, es posible que, después de tanto tiempo de sequía, vuelva a componer, aunque no sé si es demasiado tarde para regresar, pero eso ya me lo dirán los otros, los que opinan. Nadie mejor que nosotros sabe que, en nuestro mundo, si lo haces bien te sacan a hombros pero, si lo haces mal, a tu noche la tienes que mandar a que la laven. Es lo que hay.

No me olvido que tú me enseñaste, de la manera más cruda posible, que el exceso conduce al defecto, y el defecto al exceso, y tu cálido recuerdo, hará que, de una puta vez, aparezca el maldito estribillo.

Sabes que siempre te querré, yo también lo sé de ti.

P.D.: Dile al otro Antonio que han cerrado el Penta, cuando nos volvamos a ver abriremos una sucursal. Un beso.

 Tibu 


A MI AMIGO JOAQUÍN por J.R.G.

500.-Amigos

Sé que es muy diferente

en la cárcel cumplir años

pero yo quiero decirte

aunque sea de este modo

que por encima de todo

yo quiero felicitarte

Sí, no hay grande fiesta

ni pasteles, ni regalos

pero yo quiero decirte

aunque seamos chicos malos,

que la vida tanto cuesta

y la tristeza sí existe

y nuestra existencia nos viste

con un manto de fiesta

regalitos de los dioses

y si el caballo da coces

porque ya nada nos cuesta

nos ponemos a dar voces

mandamos todo a la mierda.

J.R.G.


PARA MI FAMILIA por J.F.N.S.

familiarelaciones

Para mi familia Arellano Céspedes… diréis, ¿cómo que su familia?, ¿si no tienen sus apellidos?. Pues así es, mi familia: Albert, Edu, Encarna, Javi, sin olvidarme de mi tía. Gracias por hacerme sentir persona y por sentir que se me quiere y se me protege.

Yo daría mi vida sin dudarlo por cualquier de vosotros.

Albert, eres el hermano que en realidad nunca he tenido por circunstancias de la vida, te quiero y no veo el momento de que podamos estar todos juntos.

Yo hago todo lo que tengo que hacer para estar pronto con vosotros, os quiero familia y este es mi particular homenaje.

J.F.N.S.


¿QUÉ ES UN AMIGO DE VERDAD? Por SAMOYEDO

amigos

Este artículo lo voy a dividir en dos partes, para contar lo que es un amigo de verdad en prisión y el amigo de verdad fuera de la misma.

Sí señores, yo he tenido y tengo amigos de verdad que conocí en la prisión, algunos siguen estando y espero como buen amigo sea por poco tiempo.

Aquí he conocido a mucha gente, pero en especial a una, mi amigo (Paco). A Paco lo conocí en el módulo y comenzamos a hablar, me contaba desde su niñez hasta su vida actual, cuando se enamoró, etc. Cosas que más que un amigo hace un padre y por eso te apodé el amigo que fue hermano y padre a la vez. Nada más enterase de que mi madre estaba sola en casa, quiso poner a una persona para atenderla, cuando mi hermana menor se quedó embarazada puso a su disposición a un gran médico de prestigio por si se le complicaban las cosas.

Salió de la cárcel y en todo momento me escribía y luchaba junto con mi abogado por salir en libertad. Hablaba con mis padres y hermanas. Cogió mi mercedes c250 turbo diésel que tenía yo en la calle desde hacía más de un año y se lo llevó lo reparó, lo pintó, y lo dejó guardado en una nave a espera que tu fuera a por él cuando salga.

Este hombre ha venido a verme desde Valladolid un sábado y a continuación ha vuelto de nuevo a su ciudad. Ha ayudado a amigas mías, ha dado trabajo y lo más importante es que toda su familia habla conmigo por teléfono, hasta su padre y parece que me conocieran de toda la vida. ¿Decidme si eso no es un amigo?

Paco es inmensamente rico e importante y yo soy una persona normal y corriente que no le hago falta en nada si él quisiera, pero estuve a su lado apoyándole, consolándole en un dolor y lo sigo haciendo y lo haré al igual que mi abogado, que me lo facilitó él.

Mi madre dice que son parte de nuestra familia y yo estoy orgulloso de tenerlos dentro de ella.

De los de fuera ¿Qué puedo decir? Beatriz, Carmen, Aurora, Pilar, Gisela, Cristina, Oso, Laly, etc. me apoyan, vienen, se preocupan y tengo su apoyo. Algunos de ellos vinieron aquí y actuaron para todos nosotros pues se sienten cada uno como yo en esta situación. Ahora vendrán otros amigos a hacer una obra de teatro y creo que eso dice mucho todos ellos.

No me interesan vendedores de humor, ni de interés, me interesan personas nobles de la clase que sean, humildes y de buen corazón. Aseguro que tengo amigos, he ayudado a muchos y no lo voy a contar aquí, me lo llevo dentro de mi corazón para toda mi vida.

Sé que tendré al igual enemigos pero esos no me importan, ni me quitan el sueño, perdono de corazón a quien lo fue y me hizo daño al igual que pudo perdón a los que yo se lo haya producido y aquí estoy para hacer nuevos y buenos amigos, aquí y fuera de aquí.

Nunca sabes las vueltas que da la vida y de quién puedes necesitar. Hay que tener amigos hasta en este infierno, así llevarás tu condena mejor y valorarás mucho más todo al salir. Las pequeñas cosas son las que nos hacen grandes.

Dedicado a los que quieren y valoran por como soy, sin interés, tan solo por nuestra sana amistad. A Paco y familia, Luis Alberto, Nizar, Marcelo, Salva, Teo, leo, Nagua, Módulo 12 y prisión en general, pues no cuesta nada una sonrisa o una mera dedicación para hacer que alguien se sienta bien. Un abrazo a todos ellos.

Por Samoyedo


LAS DESPEDIDAS NUNCA FUERON BUENAS por I.G.G.

AMIGOS

Todos sabemos lo difícil que es, el que una persona querida se nos vaya de nuestro entorno y mucho más, si para mí, esa persona ha dejado huella; pues no todos los que pasan por nuestras vidas lo hacen. Este compañero en especial, para mí (y creo que para muchos), ha dejado más que huella.

Es una persona a la que siempre se la va a echar de menos, tanto por sus risas, por su música, por sus escritos, y por un sinfín de cosas que no tendría suficiente papel para escribirlas. Nos ha hecho reír, nos ha hecho llorar, en fin, todo lo que suele hacer una bella persona.

Por eso compañero, al igual que tú has dejado huella en mí, quiero que te lleves, aparte de mi recuerdo y de algunas cosas más, toda mi amistad, cosa que no le entrego a cualquiera. Pero tú no eres un cualquiera, eres mi amigo “El Punki” y te deseo de todo corazón que vayas donde vayas, la suerte por una puta vez en la vida se ponga de tu lado.

No solo vengo a darte la despedida como amigo, sino como colaborador de la Revista y de muchas cosas más, por eso y ahora hablo por todos los compañeros de la Revista, te deseo y te deseamos que todo en esta puta vida te vaya bonito.

P.D.: Recuerda, no todo el mundo deja huella en las personas, como has hecho tú. Suerte camarada y gracias por tus canciones.

Por I.G.G.  


PAREJA DE HECHO por F.J.L.M

2014-01-12 16.53.10

El tiempo pasa generalmente despacio, a veces muy despacio y alguna vez desesperadamente despacio. Pero pasa. Y así, día tras día, sigues siendo lo primero que veo cada mañana al levantarme. Ahí estás, en el corcho de la pared de la celda. Junto a un par de fotos familiares, también está tu foto. Cuando llegué aquí hace un año, algún compañero que era más veterano que yo en aquel momento, me dijo que pasados unos meses dejaría de seguir pensando en “afuera” y de comparar lo que hacía en cada momento con lo que estaría haciendo fuera.

¿Y sabes una cosa viejo amigo? Que cada vez que te veo, yo sigo pensando en lo que tú y yo estaríamos haciendo juntos en ese instante, pateándonos Madrid o lo que nos diera la gana y tanto tiempo como mejor nos pareciera.

Ya fueran bares, parques, terrazas o chiringuitos, nada se nos resistía y menos aún pasábamos desapercibidos. Debo confesar que en mi vida no ha sido muy habitual que me miraran con “ojitos” hasta que empezó a pasarme saliendo contigo. Je je je ¡vivir para ver!, porque, dicho sea de paso, tu belleza salta a la vista pero en mi caso… ¡pues no!. Y era muy fácil adivinar entre las miradas inquisidoras de quienes nos observaban, cómo la mayoría de ellas y ellos se preguntaban cómo era posible que un tipo tan insultantemente normal y vulgar como yo, se paseara por ahí con una preciosidad tan espectacular como tú.

¡Ay que la envidia es muy mala!

En fin, recordarlo ahora me hace sonreír igual que entonces y aunque no te negaré que me pellizca la nostalgia, puedes estar bien seguro de que nos queda mucha cuerda y mucha guerra por dar. Aunque esto no debe hacerse aquí en prisión, te prometo que volveremos a enredar y trastear juntos antes de que nos demos cuenta. Volveremos a compartir una vida que para mí, disfrutada teniéndote cerca, es habitualmente maravillosa y muy divertida.

Porque aunque tú solo tengas cinco años y vivas en una residencia, y yo tenga cuarenta y siete y esté encarcelado en un centro de máxima seguridad, quiero decir públicamente y sin avergonzarme de ello que TE QUIERO UN HUEVO pedazo de animal y que TE EXTRAÑO aún más. Ya ves, así es la vida: no he encontrado mejor ocasión para salir del armario que mientras estoy encarcelado.

Te digo todo esto porque es lo que siento y porque me da igual que te llames DOGO, que seas el Gran Danés más bonito que ha parido madre, que jamás vayas a leer estas líneas y que tampoco las fueras a entender si te las leyera yo.

Por eso eres tan perfecto, porque no necesitas saber para estar.

Nos vemos pronto socio. Hasta entonces, cuídate.

Por F.J.L.M.