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INSPIRACIONES MELANCÓLICAS por N.A.C.

Desde mi “perlacha” (ventana)…

Pienso que cuando hecho un vistazo a mi pasado consigo, en ocasiones, entender mejor mi presente. Solo que también, a la vez, vislumbro un futuro nada halagüeño, poco esperanzador.

Cierto que no resulta divertido en absoluto, más bien desmoralizante; pero sirve al menos para confirmarme los porqués, al mismo tiempo que me reafirma el cómo y cuál es el porvenir a evitar para poder lograr el deseado.

Quizás más alegre y divertido sea cambiar de prisma, inventarme un pasado y presente diferentes para así visualizar un futuro más colorido y prometedor. Como dijo aquel: “de ilusión también se vive”, pero creo que poco o nada me aportaría el entusiasmo con una vida basada en hechos irreales; o sea en un presente y pasado de mentira aunque sean tan verosímiles, igual de falsa será esa ilusión.

Así pues, con el fin de ordenar todas esas ideas sueltas, así como la posibilidad de releerlas en algún otro momento de inspiración y melancolía, que aquí tengo a menudo, las recojo sobre el papel, como en esta ocasión.

Ahora bien, al acceder a compartirlas, más que por exhibicionismo, que lo parece, la experiencia de ver publicada por primera vez de tu pluma, la firma propia; me inspira más dedicarle unas líneas a mi madre (como cada 19 de marzo de hace hoy 9 años), que a ella sí la hará mucha ilusión.

Si además cada uno saca sus propias conclusiones, comparta o no mis reflexiones me daré por satisfecha completamente y más que superadas mis expectativas estarán.

SIEMPRE PIENSO EN TI…

Madrid, 19/03 tal día como hoy la encontraron muerta en un cajero. Tenía tan solo 40 años.

¡A mi madre!

Si al persistir en la mente de quien te quiere, permanece viva de alguna manera; puedo garantizarte que mientras yo viva, tú nunca estarás muerta. Porque me muero para que viva para siempre tu memoria entre todos aquellos que te hemos querido.

Eras perfectamente imperfecta, por eso eres y serás siempre mi preferida.

Sin previo aviso, te fuiste dejando en mí un vacío enorme, hoy, 9 años después, sigue evidente la consecuencia de tu ausencia.

Madre, amiga, confidente, consejera, protectora y amén de funciones más que tu sola ejerciste conmigo y de las que nada puedo reprocharte. Solo puedo darte las gracias y rendirte mi homenaje cada vez que tenga la ocasión.

Si alguien me ha querido de verdad tal como soy, solo fuiste tú. Por ello hago lo posible para que estés siempre orgullosa de mí, aunque no siempre lo consiga.

Espero y deseo que por fin logres alcanzar la paz y descanso que te mereces, aunque sea con un coste tan alto.

R.I.P.

N.A.C.