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¡LA FELICIDAD, JA, JA,JA… O UN MUNDO MÁS O MENOS FELIZ! Por E.F.H.

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¡Qué maravilla!, cuando vemos en las encuestas y resulta que en este mundo tan inconformista y desigual nos asombramos al ver que el 30% de la población, son los no felices y que el 70% son felices.

¿Será todo esto verdad? O tendríamos que hacer un poco de intercambio de productos.

Por ejemplo, yo veo triste a Europa, cuesta abajo; y feliz a África, nada menos que sobre el 83%.

Podríamos solucionarlo al menos en parte, ¿por qué cuando damos dinero para la malnutrición infantil en África, no nos mandan ellos un poco de felicidad?

Creo que el comercio espiritual también existe. ¿Acaso no reconforta desprender de algo que no sobra, para dárselo a quien lo necesita más?

¡Qué rara es la felicidad, que difícil de aprender y de aprehender!

Cada cultura la entiende a su modo, y para colmo todos nos engañamos.

Ni el narco, ni las Farc, ni tifones, ni huracanes, ni en Nigeria Boko Haram, quitan la felicidad. Estamos hablando de unos porcentajes de felicidad entre el 74% y el 86%, incluso hasta el 90%.

¿Y en nuestra España? Aquí las mujeres superan a los hombres en felicidad, y por grupos los estudiantes los más felices ¡no me extraña! Lo que sí me extraña es la felicidad de las amas de casa.

Fijémonos, si es importante la felicidad que en Venezuela, se nombra un viceministro de la suprema felicidad social del pueblo. En Ecuador, con rango de ministro, se crea la Secretaría de la felicidad.

Recordemos que, a lo mejor, la felicidad no es lo que nosotros pensamos que es.

Todos los que estudiamos en historia a Abderraman III reinando más de cincuenta años tenía todo lo que podía tener en su época: riqueza, poder, honores, placer (gran harén de mujeres); y al final de su vida escribió: “en esta situación, he enumerado diligentemente los días de felicidad pura y genuina que me han tocado en suerte: suman catorce”.

Nos fijamos por ejemplo también en Bután. El desarrollo del país en vez de medirlo por el “PIB”, ellos prefieren medirlo por el “FIB” (Felicidad Interior Bruta).

¿Existe? Pienso que de forma completa, solo como idea. Pero basta con eso para que se dé, aunque en la realidad no la percibamos.

Es traidora: siendo tan difícil, usa casi las mismas letras que “facilidad” y vive más bien en el pasado. ¡La vemos sobre todo corriendo y de espaldas!

¡Todos queremos ser felices! Pero felicidad, según nuestro diccionario de la lengua: es un estado de ánimo en la consecución de un bien.

Lo que ocurre, es que después de ese bien, queremos otro, después otro, y así sucesivamente.

Estamos siempre pendientes en la consecución de bienes. Con ello, la felicidad va llegando y al poco tiempo se va perdiendo, al tratar de conseguir y conseguir, más, más y más.

¡La avaricia rompe el saco de la felicidad!

E.F.H


LIBERTAD INDIVIDUAL: CONDICIONADA-MENTE-DELIMITADA por M.A.I.S.

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Debemos tener claro qué implica y significa la “libertad”. A diferencia de los animales, que según algunos, únicamente obedecen a sus instintos, a los humanos, se nos presuponen las capacidades de; actuar, decidir, obrar, o no hacerlo. El Ser Humano, es una realidad individual y compleja, tanto física, como psicológica y suele necesitar de varios términos para definir un mismo concepto. Por ello, en esta reflexión intentaré vislumbrar si la que yo considero “libertad pura”, es una realidad existente, o si por el contrario, tan solo es un estado, al que el hombre, únicamente puede acariciar con la esperanza de aproximarse lo más posible, pero que difícilmente podrá lograr perfecta y totalmente.

Por libertad individual entendemos, el estado en que un Ser Humano no se halla sujeto a coacción por parte de otro u otros, que puede decidir, elegir, obrar o no hacerlo, pero todo ello sin ningún tipo de determinación. No debemos confundir la “libertad individual” con “libertades de.. o para…”, representadas también en los “derechos de… y para…”, igualmente de muy dudosa eficacia y cumplimiento, ejemplo: “los Derechos Humanos”. La libertad pura, es una, puede variar en grado, pero no en clase. De hecho, a mi modo de entender, la variabilidad en clase de algunas “libertades y derechos” mengua el grado de libertad individual, la cual exige que cada persona tenga varias opciones de elección sobre un mismo asunto, cuantas más tenga, tanto más libre será la sociedad en la que ésta vive. Por el contrario, si los poderes socio-económicos, políticos y comerciales, actúan delimitando las posibilidades de elección, esta sociedad será de muy bajo, por no decir nulo, nivel de libertad individual.

Al vivir en sociedad, adoptamos normas morales, costumbres sociales y culturales, además de asumir las existentes en las microsociedades en las que diariamente nos desenvolvemos; trabajo, amigos y familias. Aunque no somos conscientes de ello, en ocasiones, “decidimos”, “elegimos” y “actuamos” creyendo hacerlo libremente, pero en realidad esas elecciones, decisiones y actuaciones obedecen a la interacción entre individuos pertenecientes a una sociedades excesivamente intervenida por los poderes citados con anterioridad.

No ayuda mucho la variabilidad que sufren las supuestas libertades paralelas. En primer lugar las “libertades de expresión y de pensamiento” según las cuales el individuo podrá expresarse libremente sin sufrir restricciones o sanción alguna, salvo incumplimiento de las leyes fijadas en cada Estado. En segundo lugar las “libertades y derechos de no ser acosado física o moralmente y para no ser manipulado por medios que escapen a nuestro control consciente, (propaganda, nuevas tecnologías, publicidad, etc.).

En el caso de las primeras, algunas veces, las expresiones y peticiones formuladas por uno o varios individuos, aun no siendo punitivas de delito o sanción legal, sí son penalizadas por algunos colectivos, a veces de forma muy dañina, para quienes las expresan. Ejemplo, el reciente caso de una familia residente en Cataluña, que al expresar su deseo y derecho a que sus hijos reciban  en el porcentaje fijado por el gobierno central, la educación en español, han sido denostados, han tenido que matricular a sus hijos en otro colegio y su negocio se ha ido a la ruina. En ello, han participado diferentes agrupaciones catalanistas que han contado con la colaboración de algunos medios periodísticos afines al independentismo catalán.

Respecto de las segundas, puede afirmarse que muchas empresas pertenecientes a los sectores de la comunicación y la publicidad, reiteradamente vulneran estas supuestas “libertades” y “derechos”. Es conocido, que anualmente destinan decenas de millones de euros a financiar estudios psicológicos para crear y modificar la opinión, presionando y activando los mecanismos cerebrales encargados de regular los deseos e impulsos conscientes e inconscientes de los individuos que conforman las pasas sociales, orientándoles hacia los objetivos por ellos seleccionados y ofrecidos: publicidad engañosa, creación de falsas necesidades y conductas excesivamente impulsivas.

La libertad pura, es un deseo, fuente de felicidad y un valor imprescindible que hay que conquistar cada día, más que una realidad definitiva. Es fundamental saber diferenciar lo que nos hace “libres” de aquello que nos esclaviza. Para ello se ha de ejercitar el autodominio, la racionalidad y la responsabilidad, buscando el bien y la felicidad común, además de la igualdad de trato para todos, con independencia de las preferencias, costumbres, y conductas, siempre y cuando, claro está, no se vulneren leyes, ni se perjudique la libertad de los demás.

Ser libre, no es solo tener derecho a decidir, obrar, elegir o no hacerlo. Muy a menudo reivindicamos nuestra libertad, pero no aceptamos ser responsables de nuestros actos y sus consecuencias pues tenemos una percepción egoísta de este concepto, y solemos querer creer que la libertad es particular, de cada uno, y por ello podemos usarla como nos venga en gana, pues de no ser así, no sería libertad.

Si aplicamos a éste concepto su verdadero significado y alcance, hemos de tener claro que ello exige asumir la responsabilidad. Por eso, no todos la quieren, muchos ni tan siquiera quieren saber para qué sirve, pues dicen vivir más “tranquilos y felices”, teniendo una vida programada, en la que son otros los que ejercen la responsabilidad de obrar y decidir. Pero no es lo mismo sentirse feliz y libre, que serlo realmente. Eludir no nos libera de todo aquello que se produzca frito de nuestra dejación de la responsabilidad, ya sean las consecuencias; beneficiosas o perjudiciales para nosotros o para los que nos rodean.

Con todo lo expresado, únicamente puedo extraer que: responsabilidad, libertad y felicidad, son conceptos que inexorablemente marchan juntos. Difícilmente podremos encontrar una persona, la cual, consideremos responsable y “libre”, y que sea infeliz. Por tanto, personalmente pienso que:

“Se ha de querer ser feliz, haciendo responsablemente. Para tener y hacer, lo que se quiere, con responsable libertad, logrando así, la felicidad”.

Cuestión igualmente difícil, esto de la felicidad, ¿qué es? ¿cómo se logra? Bueno, esto… es otra reflexión que está por llegar.

M.A.I.S.


ACOGIMIENTO A TRAVÉS DEL BIEN Y LA FELICIDAD por M.A.I.S.

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La Navidad despierta en nosotros sentimientos que parecen estar aletargados el resto del año. Pero en esta época cual temprana primavera parece brotar en nosotros una “espontanea” ola de: bondad, empatía y solidaridad, incluso recordamos más acentuadamente a aquellos que ya no están, y fugazmente pensamos en aquellos que sufren “soledad” y la falta de “acogimiento”.

Sócrates y su discípulo Platón pensaban que el Ser Humano es bueno por naturaleza y de ahí su inclinación a procurar el Bien a sus semejantes. Hoy día identificamos como dos de las principales metas a lograr: la Libertad y la Felicidad, no dejando de lado la ansiada idea o sensación de “sentirnos acogidos” por los demás.

Los psicólogos y sociólogos argumentan que, las personas que suelen ser más felices son aquellas que han encontrado el verdadero sentido y contenido a la vida. Estas personas desean el Bien a sus semejantes, al igual que les desean el ser capaces de reconocer y desechar las acciones equivocadas, los engaños y las efímeras modas y deseos propios de las actuales sociedades de consumo, pensando que una vez eliminados estos hábitos podrán encontrar la verdadera razón de vivir, esa razón que lleva aparejada; la Seguridad, Felicidad, Serenidad, “Independencia”, resolución y “acogimiento”

Hemos de tener claro que la seguridad y la felicidad que se fundamentan en persona so cosas externas no suelen perdurar en el tiempo, pues la mayoría de las veces carecen de consistencia. Muchas veces se apodera de nosotros el miedo al “fracaso”, el cual incide en nuestro estado de ánimo y entonces buscamos a personas en las que proyectamos nuestros deseos, ya que pensamos que ellas tienen aquello que nosotros pensamos o creemos no poseer. Puede que así podamos sentir un “alivio” al aproximarnos a estar personas clasificadas por nosotros como “ideales” y en algunas ocasiones nos sentiremos “acogidos”. Pero la realidad es otra, lo que sucede es que la vida marca que; el hombre solo atrae lo que él mismo es, y no lo que quiere atraer o lograr, ya que, igual atrae a igual. Es así que pasado un tiempo el Ser Humano tiene que admitir que sus deseos e ilusiones no le hacen sentirse “acogido” por esa o esas personas y entonces se cansa de ellas.

Realmente lo que ha sucedido es que es ella la que se ha hartado de sí misma, porque no ha logrado de los otros, lo que equivocadamente habrá proyectado en ellos.

En el transcurrir de la vida pasaremos por etapas de mayor o menos duración en las que nos sentimos o estamos solos. Nos asaltarán; la incertidumbre y el miedo al desconocer cómo será nuestra vida en lo sucesivo. De vez en cuando, pensaremos en el pasado, y esos recuerdos nos traerán – en ocasiones- amargura, pues nos habíamos imaginado esta vida como algo totalmente diferente. Las expectativas no se han cumplido, y en lugar de sentirnos plenos nos embarga el vacío y nos sentimos “presos” de esta infeliz sensación al pensar que hemos “fracasado”.

Pocas personas pueden decir; “yo he logrado sentirme siempre acogido”, pues mayoritariamente en este mundo nunca llegaremos a sentirnos acogidos por siempre. ¿pero por qué sucede esto? ¡Porque somos de este mundo!. El estar solo es uno de los indicadores de que en la Tierra solo estamos como huéspedes y de que en nuestra existencia y en la de aquellos que nos rodean todo es finito.

Tal y como Platón define en su símil del “Carro tirado por dos caballos”, solo el alma es inmortal, pues es ella identificada como la Razón, la encargada de gobernar el carro; el armazón, lo material, es el cuerpo humano, y los dos caballos; en uno su función es la temperamental y la función del otro es la instintiva. Tanto las funciones de los caballos – personalidad humana – así como el armazón del carro, son mortales y únicamente la Razón (el Alma) es inmortal. Pues ésta siempre forma parte del mundo de los humanos, aunque unos la utilicen en mayor o menor medida que otros.

Por ello, mientras nuestra vida se desarrolla, la debemos considerar como una oportunidad para sintonizarnos a tiempo con la vida que nos ha tocado vivir. Tenemos que aprender y practicar el encontrarnos a nosotros mismos, sabiendo que no estamos solos. Somos muchos los que hemos de vivir en una misma época. Podemos ser felices y más libres si vivimos de manera que le vaya bien a todos, ya que una de las metas de nuestra vida podría resumirse en el siguiente razonamiento: “Yo soy feliz cuando aquellos que me rodean son felices”. Si logramos vivir estando convencidos de que podemos lograr hacer el Bien a cuantos nos sea posible, podremos ser más libres y felices.

¿Acaso no es cierto que en Navidad mayoritariamente somos más felices, nos sentimos más empáticos y en la medida en que podemos tratamos que los demás también lo sean?. Si haciendo esto en Navidad somos más felices, ¿por qué no lo practicamos todo el año?.

Esto demuestra que Sócrates y Platón tenían razón cuando afirmaban que el hombre es bueno por naturaleza, y que haciendo el bien a sus semejantes se puede ser más libre y feliz. Por ello no reduzcamos nuestra felicidad a esos pequeños periodos navideños. Aun desde un punto de vista egoísta, si resulta que somos más libres y felices haciendo el Bien a los demás, pues seamos egoístas y tratemos de ser más felices a costa de hacer el Bien a los demás.

Por M.A.I.S.


EN BUSCA DE LA FELICIDAD por GUARRANÁ

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Debajo de un antiguo puente se ha encontrado un mendigo y un comerciante, mirando atentamente a su alrededor

“Está buscando Ud. algo?” – amablemente preguntó el pobre -.

“Sí, la verdad es que he perdido una brújula de oro. Es un querido recuerdo de mi abuelo y Ud. ¿qué hace por aquí?”.

“¿Yo?, solo estoy buscando un sitio más seco y cómodo. Tengo que pasar la noche”.

Por Guarraná


FELICIDAD por GUARRANÁ

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Nuestro mundo es milagro

Encuentra en ti armonía

Y puedes sentir alegría

En todas partes existe belleza

Para nadie es una sorpresa,

Y no dependen de la raza o edad

En todas partes hay felicidad.

Por Guarraná


EN BUSCA DE SONRISAS por SAMOYEDO

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La felicidad es la parte más importante de nuestra vida y hay herramientas para obtener esta maravilla y tener una vida equilibrada en el plano emocional. ¿Cómo se consigue este sentimiento tan deseado?. La verdad es que existen innumerables situaciones que nos llenan de felicidad, pero ésta no debe ser momentánea, debe ser para siempre y para ello lo primero que tenemos que tener es una actitud positiva en la vida.

Con esa actitud lograremos cosas que no podemos imaginar, a la vez que nos rodearemos de gente buena a la que le transmitiremos toda esa energía y querrán estar en armonía con nosotros. Un trabajo que te llene y el cual desarrolles con entusiasmo te dará felicidad. El amor de una pareja, familia e hijos te producirán felicidad, pero ¿qué te puede dar felicidad en un lugar como este?.

En estos momentos me encuentro en una fase crucial de mi condena y antes de irme de aquí, he querido desarrollar un taller de teatro terapia, donde los internos que participan en él, no solo aprenderán el arte de la interpretación, sino que podrán sacar todas sus dolencias, malestar, problemas, y negatividad al exterior por medio de divertidos ejercicios. Todo esto libera la mente y el cuerpo y nos hace llevar una penitencia más llevadera. Si a eso le añadimos el confiar en los compañeros, la sinceridad y el buen comportamiento, creo que la estancia aquí se nos pasará volando y podremos obtener grandes cosas para nuestra vida después de la cárcel.

Si dentro de nuestra desgracia lo tomamos como parte y experiencia en nuestra vida de un modo constructivo haremos que nuestros seres queridos de fuera lleven todo esto mejor. Hemos de darnos cuenta que una condena afecta a muchas personas, no solo al reo, y con buen humor y felicidad o por lo menos, positividad, haremos mucho bien en nosotros y en nuestros semejantes.

Vive para ser feliz y muestra todo lo bueno que llevas dentro. Eso contagia y sana.

Por Samoyedo


SIEMPRE NECESITÉ VIVIR por E.F.B.

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Desde el principio de mis recuerdos, y cuando la razón me dejó entender, mis ansias de vida han ido a más.

Creo que nunca he sentido desazón buscando, la aparentemente inalcanzable felicidad.

Como a muchos, momentos de desamor o circunstancia incomprendida, me hicieron creer que la chispa se apagaba, pero por suerte la amistad y el calor de la familia que todo lo puede, la volvieron a encender.

Igual que un pájaro siempre me gustó volar, impulsando por mis alas mágicas, volaba y volaba, a veces hasta la extenuación. Tan alto quise llegar que no fueron bastantes mis energías para regresar.

Una caída “en picado” me llevaba sin remedio hacia la muerte más horrible, pero la suerte quiso que cayera en manos de un cazador amante de los animales y en su jaula me pude recuperar.

A diario revivo la experiencia de lo difícil e inútil que es pretender beberse la vida de un trago y aún en mi amargura enrejada, me siento bien.

Ahora centro mi lucha en insuflar vida a mi mente y mi corazón, antes ignorados, y sigo disfrutando de mi existencia, porque siempre necesité vivir.

Por E.F.B.