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GRACIAS AMIGO por R.V.D.

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En ocasiones, una opción personal, de agradecimiento se merece que en alguien especial se haga público, así que con el permiso de mis compañeros de revista y redactor, que al contrario de poner trabas, están encantados de que escriba esta declaración de amista. Para ti Pepe.

Porque sí, porque sé que no lo esperas, pues todo lo has dado sin esperar nada… pero ya es hora que alguien te diga lo mucho que vale, y creo ser el más indicado, desde que nos cogías de la mano a Oscar y a mí, cantando por la calle el “somos los tres cucufutis”, hasta que ahora sin mucha movilidad aguantas a mis hijos. Gracias amigo.

No te preocupes cuando dice papá que ya no se te entiende al hablar… antes tampoco… pero es que te no te hacía falta, pasabas de las palabras a los hechos… y de éstos andas sobrado.

So solo por las acciones que marcan… como ayudarme a crecer… acompañándome siempre, estando ahí, tapando mis actos de bandarra… entrando a los campos de fútbol cuando montaba tangana. Por echarme una mano sin preguntar… porque no tenía respuestas, por cumplir la promesa de darme un coche, con el que solo di problemas. Pero ante todo, por el respeto, ese respeto que mostraste siempre con solo consejos para pensar… sin condenar.

Gracias por mostrarme la amistad, auténtica… que pocos pueden decir que la conozcan… pues yo crecí viéndola, amigos en lo bueno y en lo malo… eso sois mi padre y tú.

“Papá me he quedado tirado”… “bueno hijo, ya está el Pepe yendo para allá”… que Oscar está borracho en Toledo y no puede volver… pues allá que iba el Pepitón… hasta en alguna ocasión, no hizo falta ni llamar.

Se enteró por mi mujer que me quedé sin tele, y no necesitó no estar bien de salid… ni siquiera estar bien económicamente.. tan solo preguntó “¿Cuánto le hace falta?… aunque se quedara sin un pavo.

Dicen que la familia no la eliges, que es la que es… pues no, tú fuiste capaz de elegirla, y doy gracias, porque decidiste que nosotros seríamos la tuya.

Así que aguanta Pepe, porque si todo lo que has hecho por nosotros es grande, más grande sería el vacío de tu ausencia.

Cuídate amigo, somos tu familia, te necesitamos y queremos.

Por R.V.D.

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AL OTRO LADO DEL CRISTAL por R.V.D.

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Hace ya cerca de 14 años, durante una estancia obligada fuera de la península, por distintos motivos, me encontraba sentado en un banquito de madera, con vistas a la isla de La Cabrera, y con la mirada recorriendo el Mediterráneo. Noté la visita de alguien especial, una persona de más o menos ochenta años, y apoyado en una vara de olivo, ya curtido por el tiempo. Se sentó a mi lado, para disfrutar también de las vistas… al poco de estar en silencio, oí: “perdóname joven, perdone la molestia, tiene un papelillo”, “sí claro, tome…”, “muchas gracias joven…”, “No hay por qué darlas”… “¿cómo?”… “que no hay por qué darlas” – repetí – “Mira joven ¿te puedo contar algo?”… “por supuesto”. “Te quiero contar que en esta vida, se puede ser un campesino, un comerciante, un alcalde, un policía, un polizonte, un presidente del gobierno… un asesino, un ladrón, hasta un cabronazo, pero lo único que no se puede ser, es desagradecido”.

Así que recordando este pasaje, suelo acordarme de él y de hacerlo, ser agradecido… agradecido con el otro lado de la realidad. De la realidad que vive un preso día a día… con esa parte que está fuera y, por cuestiones del destino, tiene aquí dentro algún ser querido. Aquellos que matan la desesperanza para estar contigo 45 minutos a la semana… que sobrados de paciencia se enfrentan al arco y lo vencen, no sin pasar por él tres o cuatro veces.  Pues ese arco es intimidatorio, severo, indiscreto y, ante todo, chivato; llamando la atención del tenista que con una raqueta dibuja a las personas sin importar la edad, de arriba abajo. Aunque todo es insuficiente, para que lo más importante no sea tener que descalzarse o quitarse una medalla que lleva desde niño, sino entrar de una vez, cruzar dos o tres puertas más, para sentarse frente a u cristal hermético, blindado, frío e impermeable, donde se preguntan si para estar ahí hacía falta tanto arco chivato o raqueta que pite.

Pero en fin, ya están ahí, de pié con el brazo en algo, llamando nuestra atención, y con la sonrisa puesta como si en la calle no hubiese penas o problemas. Pero se ha quedado tras el arco, toca transmitir tranquilidad, comprensión, que nada en la visita se vuelva preocupación, pues nada pero que salir de allí con mala sensación… allí están, al otro lado, pero en el mismo sitio, porque no se olvidan de nosotros.

No se olvida ni quien ha hecho 500 km para ver a un yerno, acompañando a su hija e interesándose por como esté, y si le pueden ayudar (que si pueden lo harán), está también el padre que hasta un momento se preguntaba si él habrá hecho algo mal… pero no es momento de mirar atrás, ahí está para ser padre un día más. A la madrecita que sin medio de locomoción, se coge el autobús, andando dos kilómetros…. Sin agotarse pues andaría dos mil, si fuera necesario para ver a su hijito querido derramar alguna lágrima sin que se note, y recordarle, como todas las visitas, que no se meta en líos y que coma, que le ve delgado aunque esté con 90 kilos.

En otra cabina están unos amigos que días atrás se pudieron de acuerdo para traerle un paquete a su colega, con cosas que recuerdan le hacían ilusión, y un par de zapatillas con las que corría más rápido que la policía… se agradecen esas risas, descongestionan y animan… como la visita de unos primos, que en la calle apenas veías, pero ahora quieren estar contigo… mola… al fin y al cabo es un detalle que agradecer y sin tus primos…. Como también honra ver a gente que salió de aquí y cumple con la promesa de no olvidarse de quien fue su compañero durante un tiempo, se respeta y se considera, gracias.

Como el momento que más emociona, de manera personal, la visita siempre de tus hijos y tu mujer. Esos hijos que gritan papá elevando los brazos con la intención de poderte tocar, al lado de tu mujer. Ahí sí me volcaré en agradecimiento hasta no poder, porque sí, porque están ahí haciendo de padre y madre, recordándote cada noche y cada día, ayudando en todo lo que pueden, llamando al abogado, cuando toca y cuando no también, dándote cariño, siendo tu amante una vez al mes, entregándose, teniéndote presente. Gracias cariño, gracias amor… por no olvidarte de mí, por no olvidaros de nosotros, porque sin todos vosotros, esto sería mucho más duro, porque habéis seguido vuestra vida, sin olvidaros de la nuestra, lo quiero agradecer de corazón.

Solo esperamos que el esfuerzo que estáis haciendo sea comparable con el que hacemos nosotros para no volver, y devolveros con amor, todo lo que nos distéis estando en prisión.

Dedicado a los que comunican con nosotros y a mi mujer, que no faltó ni un solo día.

Por R.V.D.  


TRES HERMANOS HUÉRFANOS por A.F.S.

hermanosEran tres hermanos  José, Ana y María, su madre les abandonó cuando tenían uno, dos y tres años, por motivos que ellos  desconocían.

Se los llevaron a un orfanato y allí fueron creciendo. Durante ese tiempo una pregunta rondaba en sus cabezas. ¿Por qué nuestra madre nos abandono?. A lo largo de los años fueron trasladados a otra ciudad, pero no tuvieron contacto con su madre por diferentes motivos. Esos niños sufrieron mucho ya que tampoco sabían quién era su padre y siempre buscaban cariño  en cualquier persona; ese amor de padres.

Cuando al pasar de los años ya esos niños eran grandes, aparecieron  tres familias diferentes y en diferentes ciudades, esos niños lloraban y lloraban, suplicando que nos les hicieran daño ya que ellos tres eran  la única familia que conocían.

Pero no tuvieron opción  y desde aquel momento esos niños se sentían perdidos de mucho dolor y sufrimiento, los niños se preguntaban ¿Por qué tenemos que seguir sufriendo? ¿Cuándo seremos felices?. Ellos no encontraban respuesta estaban desesperados, los padres que les acogieron les mentían, diciéndoles que pronto estarán juntos.

Pero pasaron los  años y no sabían nada el uno del otro, cuando se hicieron mayores de edad se buscaron entre ellos, no pararon en sus búsquedas, hasta que por fin  se unieron de nuevo y empezaron  una nueva vida llena de felicidad que ellos siempre habían soñado, olvidando todo el dolor y el sufrimiento que habían pasado.

Por A.F.S.


HERMANOS por F.E.E.

hermanos

Soy como soy

Con mis faltas y virtudes

Pero siempre buen amigo

Eso sí, que no lo dudes.

Ya no distingo las razas

Ni me importa su color

Sólo busco a las personas

Que tengan buen corazón;

Odio a la gente violenta,

No aguanto la hipocresía

Dejadme ser como soy

De otra forma, no sabría.

Yo soy un gran pecador

Y me confieso cristiano

Por eso el rey de los cielos

Siempre me tiende la mano

Olvidemos el racismo

Y vivamos como hermanos

Que seas del país que sea

Aunque sea muy lejano

Aquí nadie es extranjero

El mundo es de todos, hermano

Por F.E.E.