Archivo de la etiqueta: historias

CHANNEL Nº 13 por I.M.A.

chanel-n-5

“No eres más bobo porque no te entrenas”. – Fue lo que le dijimos a nuestro amigo después de la noticia que, con cara más bien desencajada y con expresión de resignación, Monchito compartió con nosotros y que, de manera detallada, relato en el desenlace de esta historia.

Llegó a oídos de Moncho, que una joven ragazza del módulo 13 sentía atracción para con su persona. Su nombre era Chanel (nombre hortera donde los haya). Este rumor despertó la curiosidad del joven y fue lo que provocó que a partir de aquel fatídico momento su estancia en prisión se convirtiera durante unos meses en un cóctel de frustración bien sazonado con ansiedad, angustia y desaliento.

Como no podía ser de otra manera y dada su situación de recluso, en un principio estos rumores fueron una pequeña vitamina para su limitada autoestima. Pero como digo, solo en un principio.

“No te metas en líos” – le insistíamos. “Todas quieren lo mismo, tarjetas para el teléfono y tabaco. Además, tienes que ser consciente de que estás ya muy cerca de salir en libertad y e puedes meter en un lío”.

Pero el joven Monchito nunca hacía caso de los consejos de sus amigos y menos cuando sus neuronas acampaban plácidamente a lo largo y ancho de su entrepierna.

No me gusta hacer “spoiler” de mis relatos y mucho menos en el inicio de los mismos, pero en este caso me veo obligado a dar una pequeña pista y es que, entiendo que con acierto, decidimos motear a Moncho como el “pagafantas”. Es así como me referiré a su persona durante el resto de mi pequeña historia.

Pasaron unos días hasta que el joven “pagafantas” consiguió los datos de la joven admiradora. Sin dudarlo y sin demora, cometió la primera estupidez dentro de una lista de innumerables estupideces: escribirle una carta.

La respuesta no demoró en llegar a manos de nuestro amigo. Cierto es que conseguimos convencerle para que nos desvelase el contenido de la misma, y así dejándose arrastrar por la vanidad y con aire presuntuoso, accedió a nuestros deseos.

Y es que Monchito se sentía como un pavo real mientras nos desvelaba todas esas sentencias de amir que aquella carta contenía.

La joven, en su primer escrito, con cierta euforia le transmitía amor incondicional, expresaba lo feliz que era por haberle conocido y le pedía una ayudita, a pesar de que como ella decía, le producía mucha pena tener que utilizar ese recurso (pena es vergüenza en jerga latina). Que le ayudase o no, sus sentimientos hacia su persona no iban a verse afectados – concluía su petición.

Con la misma sutileza, le preguntaba sobre la posibilidad de que en su próximo permiso, tuviera a bien ir al notario con el objeto de hacer un documento, en el cual diese fe sobre su situación de pareja de hecho y así poder hacer vis a vis íntimos. Pagafantas estaba emocionado y no le faltó tiempo para responder ipso facto a tan suculento escrito.

Afortunadamente por esos devaneos del destino, conseguimos interceptar tan peligroso escrito. No solo lo interceptamos, lo extrajimos del sobre, lo leímos y visto lo visto, llegamos a la conclusión de que no solo definitivamente nuestro amigo era idiota, sino que la única solución posible para poder ayudarle era ineludiblemente cambiar esa carta por otra escrita de nuestro puño y letra. Y así lo hicimos. Trascribo a continuación el contenido de la misma:

Hola mi amor, mi hermosa y bella princesa, corasonsito lindo:

Menudo calentón me ha producido leer tu carta. Estoy como gorila a punto de romper la jaula para acudir al encuentro de mi hembra en celo. La hembra eres tu amorsito mío (espero que con menos bello que un babuino ja,ja,ja). Mi amor, el babuino es un tipo de mono, concretamente un mandril.

Me gustó mucho platicar contigo en el socio cultural y más verte con ese vestido corto que llevabas y que consiguió encender mis más bajos instintos de animal salvaje que soy.

Sobre las cositas que me reclamas, pues va a ser que no. La plata la utiliso para mis cosas.

Te cuento, como quiera que me gustaría comensar una relación contigo basada en la confianza, el respeto y la sinceridad, hay algo que debes saber y que se trata de lo siguiente: hase seis meses, terminé una relasión con mi compañero de celda. La mantuve durante un año y aquello fue un desenfreno total. Supongo que estas cosas también te ocurren a ti (si es así por favor cuéntamelo bien detallado). Eso de la prisión es muy duro, te invade la soledad, la falta de cariño, y todo ello sumado a que somos débiles y muy sensibles, hace que ocurran estas cosas. Pero debes de saber, que ya no siendo nada por él. En toda mi vida, solo he tenido onse historias con hombres, no son muchas partiendo de que tengo 30 años. He tenido muchas más con mujeres pero siempre todas bastante alocadas y un tanto simples.

Yo lo que quiero es que seas consciente de que ahora solo me gustas tú, me traes loquito y me gustaría mucho que mi bisexualidad no sea una traba en esta bonita y nueva relasión. Te prometo fidelidad y si es necesario pues también pediría un cambio de selda para que no te surjan selos ni dudas por mi compañero y sobre mis más sinseros sentimientos hacia ti. Por otra parte, me gustan mucho los niños, igual que a ti, como me platicabas en tu carta y me fascinaría en el futuro tener muchos. Si es contigo mejor que mejor. Eso si, deberías saber que antes de cualquier contacto íntimo conmigo hisieras las pruebas del VIH. Ya sabes, no es por falta de confianza, pero las latinas sois muy fogosas y nunca se sabe.

Por último, tú sabes que aquí las noches son muy solitarias y ahora que estás en mi vida y sobre todo en mi mente, cuando te pienso, mi cuerpo se estremece con gran excitación y fasilidad por lo que si no te importa, me gustaría si pudieras enviarme una de tus prenditas íntimas para poder aliviar este desazón al sentir su tacto mientras te pienso. Gracias por comprenderme y espero con muchas ansias tu respuesta y esa prendita.

Pesos para mi amorsito.

PD: Amor lindo, me gusta mucho como eres pero si pudieras ponerte a dieta, solo una temporadita hasta bajar unos kilos, pos yo sería muy felis, ¿qué tal unos sinco? El diente y la muela que te faltan si tú quieres yo con mucho gusto te colaboro con el dentista porque me da mucha grima andar ahí en una boca con agujeros.    

 

Vale, acepto. Quizá fuimos excesivamente crueles pero había que actuar y es del todo cierto que no esperábamos una reacción tan bélica hacia Pagafantas como la que recibió del módulo 13. La carta se extendió por el módulo de mujeres como una pandemia.

No había salida del módulo en la que Pagafantas no fuese abordado por alguna mujer reprochando enérgicamente la osadía, la desfachatez y el descaro que había tenido al enviar esa horrible carta. En la mayoría de los casos, estos abordajes iban acompañados de insultos como: “maricón, poco hombre, obseso, enfermo, muerde almohadas, muérete en el infierno” e incluso sucedió que en una ocasión una piedra pudo originar lo peor. Menos mal que Pagafantas es rápido de reflejos y pudo esquivar ese lanzamiento que sin duda le hubiese reventado las pelotas, lugar donde iba exactamente dirigido el proyectil.

Pagafantas estaba desolado, interiormente deshecho y era nimio que él sabía desde el primer minuto quienes habían sido los responsables de semejante desaguisado sentimental. Tuvo que transcurrir una semana para que volviese a dirigirnos la palabra.

Pero Pagafantas es hombre de labia ágil. Así que con mucho esfuerzo y tesón fue consiguiendo enderezar la situación y convencer a la joven herida y a la mayoría de sus compinches que todo había sido una broma suscitada por los “perrasos” de sus amigos. Pero la cosa no quedó ahí, no solo encarriló la situación, sino que aparentemente reforzó su idilio sentimental.

Nosotros seguíamos insistiendo, primero en el hecho de que todo había sido teatro. Nuestra teoría sostenía que desde el principio Channel supo que él no era el remitente de esa carta. Sin embargo era necesario hacer comedia melodramática apelando a los fáciles y maleables sentimientos de nuestro amigo, con el objetivo de alcanzar su único fin: que la relación ciajase y se consolidase sobre los grandes pilares del amor y que las ayuditas continuaran llegando. En segundo lugar, sería estúpido pensar que un par de encuentros de diez minutos, cuatro besos y un par de cartas, pudieran generar estos profundos y desgarradores sufrimientos emocionales. Teatro al más viejo estilo shakespiriano.

Pasaron varias semanas y durante los recesos de las clases, en el edificio del socio cultural, solíamos ver a este bobo en algunos recovecos abrazando a su supuesta “novia”. Muy abrazadito, reposando la cabeza en su hombro y con cara de “Alicia en el país de las maravillas”.

Esto es de llorar, pensábamos mientras le observábamos sucumbir a los encantos de la “lady”. “Pobre diablo” – suspiraba un colombiano – “menudo pringao”… “Dios mío vaya pillada” – murmuraba un funcionario.

Bien acertado es el refranero que dice: “más sabe el diablo por viejo que por diablo”, porque como era de esperar, llegó el día en que el universo nos diera la razón.

Pagafantas entró en el módulo con cara desencajada y expresión de resignación (ver línea 2, párrafo 2 del relato).

“Qué te pasa wey?! (expresión mexicana para preguntar ¿qué te pasa colega?).

“Esa pendeja…uf” – contestó muy rápido.

“¿Qué ha pasado Minchito? – pregunté mientras mordía mi labio inferior para poder contener la risa. Yo sabía lo que había ocurrido, todo el módulo 10 lo sabía ya. En realidad también el 12, 11, 8, 7, 5, 3, 2, 1, enfermería, módulo de aislamiento y, por supuesto, el 13.

“Me dicen y te aseguro son colegas de confiansa, que han visto a esa chingona dándose el lote con un moro en comunicaciones. Toditos abrasados y él ahí enredado en una teta y dándole trompa (en este caso, dar trompa significa que el moro le estaba metiendo la lengua hasta el final de la traquea). – pero no un día – comunicaba explicando la situación. “me disen que llevan así desde que ese perraso entró en prisión”.

“Ay Monchito, avisado estabas mi carnal, muy avisado”. Fingiendo con cierto desdén.

“Y fíjate wey, lo que más me jode es que me disen que ese hijo de la chingada llevaba puestos los sapatos que hise encargar a un tipo que salió de permiso. Esos que me pedía para el pinche de su hijo en la primera carta”. Fue el momento en el que ya no pude aguantar semejante descojono y solté una larga y potente carcajada. A él no le hizo nada de gracia y tuve que recobrar la compostura.

“Me  estás diciendo que el morito llevaba puestos los zapatos que tú compraste para él hijo de esta chica?” – pregunté mientras me ponía rojo tratando una vez más de aguantar la risa.

“Sí mi carnal fíjate, todas esas tarjetas y cigarros que he ido comprando durante estas semanas….”

“¿Cuántas?… ¿Cuántas tarjetas?”- continué interrogando.

“Pos yo no sé pero muchas wey, muchas. Y muchas cajetillas de tabaco, más de 4 cartones”.

“¿Y qué más?” – pregunté fascinado con aquellas más que sorprendentes confesiones.

“Por el anticipo que le hice al dentista para que le pusiera los dientes y le tapara esos pinches orificios”.

“¿Cuánto? – Volví a preguntar consciente de que esta situación era lo más surrealista que había ocurrido desde que estoy en este sitio.

“Pos 1400 pesos” – contestó avergonzado.

“¿Quieres decir euros?” – pedí aclaración.

“Pos claro wey, euros”. Asintió afirmando. Así me dejó sin nada e plata para varios meses.

“Solo una pregunta más… ¿te la has tirado?”, pregunté esperando que quizá no obtendría respuesta.

“Pos obvio wey” – afirmó con seguridad.

“Monchoooo… a mí no me engañas!”.

“vale, no lo he hecho”. Finalmente lo admitió y continuó justificándose. “Pero estaba en ello y no hubo oportunidad”.

“Pues ni tan mal, Monchito, ni tan mal”, afirmé más bien aliviado.

Pasados unos minutos, un funcionario se acercó dirigiéndose a Monchito y le indicó: “Eh tú!, vete a comunicaciones, que te están llamando. Está el notario esperándote para que firmes un acta de no sé qué coño de parejas de hecho”.

Monchito salió del módulo arrastrando las suelas de los zapatos y más bien encorvado, como si la vida hubiese podido con él. Es probable que jamás hubiera pensando que acudir al notario le produciría tanta ansiedad, angustia y desaliento (ver línea 5, párrafo 2 de mi relato).

Con esta pequeña historia, no es mi intención desvalorizar a Monchito ni criminalizar a Chanel, simplemente valoren ustedes mismos si una prisión es un buen lugar para iniciar una relación sentimental.

En mi caso, me da que voy a esperar a salir de aquí. Me gusta más el número 5 de Chanel que el 13.

I.M.A. 

 

Anuncios

POR CARLOS DEL MÓDULO 12 por “El Cucho” (colaboración desde el exterior)

carcel-mansilla--644x362

Una de las cosas que más me ha hecho pensar en la cárcel fue mi compañero Carlos que renunció a la concesión del 3º grado por unas razones, que aunque nunca he compartido, respeto.

Pensando en él y sin que para nada lo que escribo a continuación sean sus razones, llegué a reírme un poco de mi situación y de los demás compañeros, ojala este pequeño cuento haga sonreír a alguno de mis compañeros y olvidar un momento donde están.

En el patio de mi módulo deambulaba el buen Carlos, cabizbajo, murmurando y con un disgusto tremendo, así que por aquello de que sin duda soy un cotilla doctorado me acerque a él para preguntarle: ¿qué pasa tío?.

Carlos con rostro de circunstancias me espetó muy serio que no había derecho, que la justicia estaba muy mal, que por qué a él, que con todos los presos que hay en España por qué le tenían que dar el 3º grado a él que siempre había sido un preso ejemplar, se quejaba que en este país los jueces no tenían palabra pues a él le había dicho uno por escrito que podía estar 7 años en la cárcel y ahora querían echarle, sin antigüedad y sin miramientos.

Coño pensé yo, este se ha rallado y con toda la cortesía del mundo le pregunte que por qué decía eso.

Su explicación fue convincente, mira me dijo; como están las cosas fuera mejor aquí, ¿tú sabes por qué están los cristales  puestos en los locutorios?, y sin dejarme decir nada soltó; pues para que no se llene esto de gente, joder si no estuviesen aquí no se cabía, pero donde se puede vivir mejor .

Mira vivimos en una urbanización privada aislada del resto, en apartamentos pequeños fáciles de limpiar y ordenar, con servicios y aseos independientes, con posibilidad de tener un compañero para acompañarte, en módulos independientes, perfectamente aislados del resto de la urbanización, en la sierra norte de Madrid la zona más exclusiva, con  servicio de cáterin  de desayuno, comida y cena, supermercado en cada módulo, calefacción, servicio de lavandería, biblioteca, gimnasio, peluquería, taller ocupacional, patio, campo de balón mano, fulbito y baloncesto, consultas de enfermería, medica, psiquiátrica, servicios con animadores (educadores), personas que se interesan en tu equilibrio familiar, laboral, de relaciones personales (trabajador social), para que nosotros no nos tengamos que preocupar, seguridad las 24 horas del día, cámaras, personal uniformado, al menos 6 compartidos con otro módulo para un máximo de 157 personas, también tienes salón de juegos, con todo tipo de juegos: damas, ajedrez, dominó, tute, mus, póker, etc., televisión, salas independientes, servicios, duchas, comedor, vamos de todo.

Entran en los servicios que tienes agua, luz, ropa de cama(que cambian cada semana , toallas, gel, legía, utensilios de limpieza, papel higiénico, utensilios de afeitar y otros por si quieres practicar sexo, eso ya es por tu cuenta, y por supuesto servicios de todo tipo de mantenimiento.

Si alguna vez te decides a salir de este paraíso tienes dentro de la urbanización un polideportivo completamente equipado, con entrenadores personales y personal experto a tu servicio, con todo tipo de aparatos de pesas, boxeo, bicicletas, canchas de pádel, bádminton, campo de futbol, pista de atletismo, piscina olímpica, bueno de todo.

Capilla para todos los cultos con personal Cristiano, Musulmán, Protestantes, Judíos, etc., teatro, biblioteca general, etc.

También tienes un pabellón socio cultural por si quieres estudiar algo, convenios hasta con la universidad a distancia, clases de todo tipo, jardines, arroyos artificiales, un pequeño hospital atendido las 24 horas por médicos, enfermeros, etc.

Tienes hasta tu propia moneda reconocida y aceptada en todas las urbanizaciones de alto standing que hay repartidas por España.

Una vez a la semana ves a la familia o a los amigos que no pueden vivir en la urbanización, eso sí entre cristales, no se metan y te jodan el invento, pero claro, siempre que tú quieras, si no te apetece verlos con no dar tu permiso no les dejan ni entrar y ya para gente que de verdad tengas ganas de verlos puedes invitarles a la urba una vez al mes, eso si no pasan de unas salas acondicionadas para las visitas y después de que hayan sido bien revisados por el servicio de seguridad, no vallan a traer algo (hombre echo en falta que no tengan que presentar algún certificado de que están bien de salud no vallan a pegarnos algo .

Luego ya si eso pues también puedes autorizar que la pareja venga a verte y hasta tener un encuentro digamos íntimo, más que nada porque no digan que dejamos tiradas(os) a nuestras parejas, pero eso sí, todo bien controlado por nuestra seguridad.

¿Cuánto cuesta vivir así en la calle?

Que tiene alguna desventaja, pues sí, pero nada es perfecto, y se puede compensar con la relajación de hacer nada más que leer el periódico, de algunos días atrás, para no estresarte con noticias malas, conversar con amigos, aprender idiomas, pues aquí hay de todas partes, y cansarte de descansar.

¿Qué futuro me espera fuera? Levantarme a la 5 o las 6, marchar a trabajar por 800 Euros en el mejor de los casos, para poder mal vivir en una zona muy periférica, acosado por problemas, deudas, malas caras, etc.

No amigo no, ahora doy una hostia a un funcionario y verás cómo me quedo, a mí de aquí no me echa nadie.

Yo recordé lo que cada mañana me decía mi amigo Antonio; tal vez para no olvidarlo

 “Buenos días, que bonita es la calle”


LA DAMA DEL BOSQUE por SAMOYEDO

steamworkshop_webupload_previewfile_181177738_preview

Una noche de luna llena la vi por primera vez, paseaba por el bosque con un camisón blanco y azul, se marcaba su esbelta figura mirando a contra luz.

Quedé paralizando mirando su belleza celestial y no me di cuenta que una manada de lobos comenzaron a aullar. Sentada sobre una toca escuchaba su cantar y yo imaginaba como plasmar esa bonita postal.

Pisé unas ramas secas que al crujir me delataron y vi como se alejaban con gran pena y dolor, creí que jamás volvería a verla en otra ocasión.

Cada día y cada noche paseaba por el bosque buscando a esa mujer que quedó grabada en mi alma, pasaron meses sin verla y muy triste me encontraba, ya no sabía si fue cierto o quizá yo lo soñara.

Al cabo de unos meses volví de nuevo al lugar y quedé enmudecido al verla de nuevo pasear. Esta vez no quería que se fuera sin poder hablar con ella y con sigilo me acerque para a su lado sentar. Una manda de lobos vinieron y nos rodearon, todos a mi me miraban y enseñaban sus colmillos blancos. Ella con su dedo en la boca les dijo que se calmaran, y al momento me preguntó ¿por qué yo allí me hallaba?

Le dije lo que sentí cuando la vi por primera vez, y que deseaba verla a menudo pues muy enamorado yo estaba. Ella sonrió con sutileza y en la boca me besó, más luego me dijo una cosa que jamás se me olvidó.

Me confesó que pronto estaría conmigo pues también ella de mi se enamoró, pero debía hacer primero algo para liberarse de una terrible maldición. Yo me preguntaba… ¿quién querría hacer daño a tan maravillosa mujer? ¿qué cobarde podía desearle tanto mal, tan mezquino y cruel?. Deseaba desenfundar mi espada y acabar con ese traidor.

Los lobos se me acercaban cada vez que me veían llegar, pero ella allí no estaba, era una prisionera sin libertad. Yo me arrodillé en la tierra húmeda y a uno de los lobos a los ojos miré. Le pedí que me condujeran a donde se hallaba tan hermosa mujer.

Los lobos comenzaron a saltar y a aullar, de repente corrieron sin parar, deseaban conducirme a ese lugar. Yo rápidamente monté a lomos de mi caballo y tras ellos galopé. Al cabo de varias horas cabalgando sin descansar, los lobos se pararon y miraron todos señalando un lugar.

Miré hacia donde ellos miraban y un castillo pude ver en lo alto de la montaña, rocosa, muy difícil de acceder. Bajé a tierra firme para observar el lugar y trepé por las escarpadas rocas para el castillo que arriba se hallaba poder alcanzar.

La guardia que allí vigilaba conseguí reducir y en un abrir y cerrar de ojos acudieron cientos a por mí que me apalearon y encadenaron, junto a ella me vi. “Tranquila no te preocupes, yo te liberaré de aquí”.

Ella miraba mi rostro con lágrimas en sus ojos, que me producían gran tristeza, pero a su vez gran fortaleza para escaparnos de allí. Al momento llegó un anciano centenario que con sigilo se acercó y nos dijo… “no os preocupéis, yo tengo la solución”, Nos quitó los grilletes y nos dijo “seguidme, rápido”, nos llevó por un pasadizo que conducía al bosque.

Seguidamente le dio un brebaje y le dijo: “este líquido te liberará de cualquier maldición”. Yo tuve que preparar la pócima maligna por orden del malvado señor en contra de mi voluntad, es por ello que ahora deseo deshacer todo ese mal.

Corrimos hacia mi caballo para a toda prisa huir de allí y a lo lejos se oían los gritos que el anciano daba hasta el pobre morir. El señor del castillo con la muerte le castigó y seguidamente salió con sus tropas en busca de la mujer, ya que era su única obsesión.

Cabalgamos hacia un lago donde encontramos abandonada una embarcación y navegamos muy lejos dejando que los lobos atacaran al ejército del malvado señor. Tres días y tres noches nuestra aventura duró, por fin llegamos a tierra salvados de momento los dos. Encontramos un viejo monasterio donde nos pudimos refugiar. Los monjes nos recibieron y acogieron con gran generosidad y amabilidad.

Fueron años de alegrías y de gran felicidad. En ese tiempo tuvimos cuatro varones que crecieron muy deprisa. Los monjes se encargaban de darles buena educación y enseñaban con mimo las cosas buenas y malas de la vida.

Un día llegó un monje malherido al viejo monasterio, el pobre se cruzó con el malvado caballero y éste le torturó hasta casi dejarlo muerto. Deseaba saber donde nos encontrábamos y no pararía hasta poder hallarnos.

El abad con gran astucia e inteligencia mandó llamar a conocidos guerreros templarios que llegaron a toda prisa para poder ayudarnos. Fui con ellos en busca del mismísimo diablo y en una dura batalla conseguimos exterminarlo. Por fin fuimos libres y pudimos construir nuestro propio hogar. Lo hicimos cerca del monasterio para poder allí vivir todos en paz. Compramos unas tierras en un bosque muy cercano para tener a nuestros lobos cerca de nuestro lado.

Más tarde mi amada esposa dio a luz a dos hermosísimas niñas que eran el ojito derecho de todos sus hermanos. Pasó el tiempo y todos crecieron fuertes y sanos, ahora llegó la hora de que marcharan en busca de sus futuros amores para ser tan felices como lo eran sus padres.

Anna y yo vivimos felizmente en aquel maravilloso lugar y pudimos ver a todos nuestros queridos hijos casar, también darnos nietos bien hermosos con los que poder disfrutar hasta el fin de nuestros días.

Los lobos custodiaron nuestras tumbas hasta morir agotados, allí yace un mausoleo donde quedaron plasmados. Nosotros desde el cielo vemos a hijos y nietos que junto a nuestros lobos por siempre protegeremos.

EL amor puede superar cualquier obstáculo.

EL odio y el rencor siembran clavos para causar daño.

Derriba los muros que no te dejan avanzar

Con la fuerza de tu corazón y lograrás la felicidad eterna.

Regala amor es el mejor regalo que existe

Y con el que mejor te sentirás recompensado.

Toda esta obra poético-musical que llevo escribiendo durante año y medio, se la dedico a mi familia, a mis amigas Gemma, Bea, Carmen, Aurora, etc. y mis grandes amigos Paco y Luis y sus familias. Para Nómadas con cariño y el módulo 12. Gracias a Mercedes y demás funcionarios.

Por Samoyedo


BAJO EL RELOJ DE SOL DE LA TORRE ALTA por SAMOYEDO

DSCI0274

Hoy deseo encontrarme de nuevo con un antiguo amor. Han pasado los años y jamás olvido lo que nos unió. Ella era hermosa y su pelo dorado brillaba con el sol. Tenía unos ojos verdes que hipnotizaban con su color.

Llevo quizá diez años sin saber de su existir. Fue algo milagroso que me llamara precisamente a mí. Cuando oí su voz me quedé perplejo, sentí sensaciones que llenaron mi mente de gratos recuerdos.

Su voz no ha cambiado en tantos años y su ternura me sigue enamorando. Después de una larga e intensa conversación, decidimos vernos de nuevo para hablar sobre los dos.

Bajo el reloj de sol de la torre alta, quiero volver a ver a esa bella dama, que en un tiempo pasado vivimos enamorados y ahora de nuevo volveré a estar a su lado. Bajo el reloj de sol de la torre alta, he quedado a las cinco en la explanada. Sé que quizá me muera por besar de nuevo sus labios porque jamás dejé de estar enamorado.

Ya me encuentro elegante bajo la torre, nervioso y emocionado por volver a verla. Desearía que siquiera soltera y conmigo volviera, aunque tendré que esperar dos horas de espera.

Llevo desde las tres esperando intranquilo, ahora son las cinco y aún no vino. ¿Qué le pudo pasar para no llegar a la hora? Cuando oigo una voz que me dice: “¡Hola Javier, aquí estoy sola, como quedamos! Primero dame un beso y después charlamos.”

Yo me quedé perplejo al verla de nuevo. No parecía haber pasado por ella el tiempo. La besé en la mejilla con gran ternura y ella besó mi boca con gran dulzura.

“¿Quieres que pasemos o prefieres que tomemos algo?” Ella me preguntó con mucho agrado. “¡Lo que prefiera Pilar, lo que tu elijas! Pero yo necesito un vino que me desinhiba” “¿Eso porqué Javier? ¡Yo soy la misma!” “Creo estar viviendo un lindo sueño” “Pues despierta mi amor y dame un beso” Yo la abracé con pasión y la besé sin miedo.

Los dos de la mano volvimos al pasado paseando de la mano, contando viejas historias, tantos y tantos recuerdos en nuestras memorias. Yo jamás pasé una velada tan perfecta con mi amada.

Cuando por fin salimos de un restaurante, eran largas horas de media noche. Yo con educación le pregunté “¿Quieres que te acerque a casa o a algún otro lugar quizás?” Ella me contestó… “No tengo casa, tengo un hogar, en el que faltas tú y allí debes de estar” Yo me rendí a sus pies y toqué el cielo por devolverme a la mujer que yo más quiero.

Primero fueron semanas y después meses llenos de amor y pasión entre dos seres. Fueron pasando los años sin darnos cuenta y hoy bajo el reloj de sol de la torre tenemos noventa.

 Dedicado a todos los que me esperan frente a la torre, pero esta sin reloj. Ya queda poco.

Por Samoyedo 


COMIENZA EL DÍA por I.R.B.

la-gallina-de-los-huevos-de-oro

El sol recorre el cielo a la vez que avanza la mañana, toda la familia en formación, esperamos en el portal a los coches que nos llevarán a un día de piscina planeado la noche anterior con prisas, mientras tomábamos unas cervezas.

La sensación de la hierba bajo los pies, todavía húmeda del rocío de la mañana, es refrescante. Los varones preparamos la esperada partida de mus, mientras las mujeres, entre cuchicheos, nos critican como siempre por nuestras acciones de la semana. La Pili y la tía Encarna se encargan de la famosa paella de los domingos, exquisita por cierto. Se nos oye desde muy lejos, pues nuestros comentarios sobre fútbol y alguna aventura sobresaltan entre la partida y, si algo nos caracteriza a los primos, es por ser exagerados en casi todo.

El tío Julián me llama a voces, no sé qué quiere y me grita más y más, salto la valla del complejo y me encuentro en mitad de un campo recién arado. Me acerco al tío Julián y me dice – “¡Ve y coge la liebre!”- “¡Qué liebre! – Respondo.

“¡Coño, la que he matao!, no la ves?”. Efectivamente, un poco más adelante, a unos veinte metros hay una liebre en el arado, me apresuro a cogerla y me vuelvo hacia mi tío. “¡Pero qué haces!” – exclama – “¡Estás tonto!”; – “Pero por qué?” – contesto dudoso. “Pues no ves a los del Seprona allí escondidos?” y me pega un varazo en las costillas (joder!).

Miro hacia atrás y los dos civiles vienen corriendo hacia nosotros, mi tío y yo empezamos a correr, rápidamente el tío desaparece de mi vista, y yo, aunque quiero dar más rapidez a mis piernas, no consigo alejarme. Cada vez están más cerca. Otra vez salto la valla y vuelvo a estar en la piscina, qué alivio.

Me acerco a la prima Pili y le pregunto por la paella, me dice que sí, que tengo un plato en el microondas, me paro y pienso: “un micro en la piscina!”. Claro que sí, sobre la mesa del camping está el micro, abro la puerta u saco un plato, está seco y no tiene buen aspecto. “Pili, ¡esto no está bueno!”, replico, – “Claro, como que llevas tres días por ahí” – salta enfadada. “Tres días?” me pregunto sin entender nada…

De repente, el tío Julián me vuelve a gritar: “¡Niño, los civiles!”. Por la puerta de la piscina se adentran los dos guardias, me agacho y voy en cuclillas hasta el agua, me tiro con la liebre en la mano y me quedo en el fondo, aguanto todo lo que puedo, miro hacia arriba y distingo las siluetas de los guardias, ya no puedo más… me ahogo y subo. “Pero qué has hecho!”, grita el tío Julián. “Yo nada tío!”, explico asustado con la liebre en la mano. Me pega otro varazo en las nalgas (joder como pica). Salgo a correr, vuelvo a saltar la valla, de nuevo voy mucho más lento que los guardias, me van a coger, esta vez me van a coger…

Veo un cobertizo, entro y me pongo a besar el suelo. Besando el suelo pienso: “no estoy picoteando el suelo?”… soy un pollo. ¡¿Un pollo?!. No entiendo nada, al fondo una gallina enorme me mira fijamente, me acerco con unos andares saltarines a la vez que balanceo mi cuello adelante y atrás, la gallina lleva un delantal bajo el buche. “¿qué hace una gallina con un delantal?”. Esto es de locos.

Rápido me da conversación y me explica apresurada que como un poco ha llegado a ese gallinero. No tengo respuesta. Entre cacareos habla de un granjero malvado que todos los días recoge los huevos de las gallinas y me da a entender claramente, que a quien no pone huevos se le corta la cabeza sin distinción.

Al cabo de un minuto se abre la puerta del cobertizo, un hombre austero en formas entra firmemente y se apresura hacia la primera gallina, la levanta y coge el huevo… mi amiga me increpa a que ponga el mío, pero no puedo (“joder, soy un pollo!”). Aprieto y aprieto con fuerza, pero es imposible, ya está muy cerca, yo soy el próximo… Me levanta, ve que no hay huevo, coge mi cuello y saca su afilada navaja, veo que todo se termina y…

RECUETO, PERMANEZCAN VISIBLES, LUCES ENCENDIDAS, RECUENTO!

Por I.R.B.


TE LLEVO AL HUERTO por V.A.P.V.

huerto

Es de suponer que cualquier persona alguna vez o le han dicho o a oído esta expresión.

Generalizando, si le preguntas a cualquier mujer por su significado, te dirá que hace referencia a cuando un hombre quiere sexo con ella. Las menos, que alguien pretende engañarla de cualquier manera y en cualquier sentido. Dicho entre hombres viene a tomar el mismo significado, uno pretende engañar, timar a otro.

Lo cierto es que en su origen nada tiene que ver con lo anteriormente dicho o pensado por unas u otros. Os diré que en el dicho popular antiguo esta expresión nació hace muchos años, tantos como para remontarnos a una época en la cual una persona, en este caso un hombre   emprendía un viaje y tardaba meses y meses (cuando no años) en llegar a su destino.

En este contexto, un comerciante, recientemente casado con una mujer enamorada, trabajadora, hogareña y con una fe en la integridad de su marido inquebrantable, emprendió un largo viaje por trabajo. Pasaron los meses, y el comerciante llego a su destino y busco alojamiento en la única posada existente en la aldea.

El dueño de la posada era persona con un turbio pasado y por sus actuales andanzas de un futuro incierto. Había pocos viajeros, pocos eran sus ingresos. Pensó en poner remedio a tal situación, se junto  con un personaje de su mismo talante, amantes del dinero y de la vida fácil. Compinchados los dos, incitaban a jugar a los viajeros que se alojaban o paraban a descansar en la posada y durante mucho tiempo el asunto fue bien.

El comerciante recién casado, fue engañado y le desplumaron todo el dinero, incluso lo que tenía para costearse el viaje de vuelta a su hogar, la desesperación  le hizo ver que le habían timado. Reclamo al posadero y a su compinche el dinero, ante lo cual le citaron por la noche. Una vez reunidos  le comentaron que su dinero  lo tenían escondido en un huerto cercano  a la posada, una vez en el huerto los dos compinches le asesinaron y enterraron allí su cuerpo.

Su esposa cada vez más preocupada por la tardanza de su marido, denunció  a las autoridades su preocupación, no lo tomaron en serio y optó por reconstruir los pasos de su marido, llegando después de mucho tiempo y penurias a la posada de los dos socios.

Con habilidad, intuición que se les supone a las mujeres, sonsaco el terrible destino de su esposo. Las autoridades al final encontraron el cuerpo de su marido y muchos cuerpos de otros pobres incautos. El posadero confeso que cuando le decía a su compinche vamos a llevar al huerto a esta persona, era su fin.

Desde entonces nació la expresión. TE VOY A LLEVAR AL HUERTO.

Por V.A.P.V. (Tony)


LAS HISTORIAS SIN TERMINAR TE COMEN POR DENTRO por S.T.L.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Por más que lo intento no logro escapar de tu recuerdo aunque hayan pasado 10 años, aún  cierro los ojos cada noche buscando tu aliento incluso hay veces que lo siento no pasa un día que no me lamento, el maldito momento que termino nuestro  cuento, que ni el tiempo todo lo cura ni yo te olvidaré nunca, te marchaste por mi culpa y eso me tortura, tu eres mi locura mi droga más dura, me hiciste perder la cordura, desde que te perdí  mis noches son más oscuras. Y noche tras noche le pregunto a la luna y no obtengo respuesta, no te imaginas como  me cuesta, vivir sin ti porque sé que eres para mi, como yo soy de ti, y sé que si no tengo no puedo ser feliz, solo pasamos juntos un verano y por más que pasen los años, siempre  volvemos a encontrarnos y se nos para el corazón con solo mirarnos. Una sola noche de pasión  y siempre acabamos matándonos, no podemos estar juntos pero tampoco separados, yo no sé caminar si no es a tu lado y me cuesta respirar cuando pienso en tus labios y como me acariciaban tus manos, vendería mi alma al diablo por tenerte a mi lado, solo vivo de tu recuerdo, anhelando tu cuerpo, soñando  con el momento de nuestro reencuentro, quiero hacerlo a fuego lento.

Por más que intento dejar de pensar en ti no logro controlar mi razón en la soledad de mi habitación, se pelean por ti  mi alma, mi cuerpo y mi corazón, me falta la respiración y no puedo con esta presión que siento en mi interior, pensar lo que pudo haber sido y no fue me hace enloquecer ¿Por qué te deje marchar?, sino te puedo olvidar, no quiero ver ni quiero vivir en un mundo donde no estés, junto a mi corazón roto pero lleno de sentimientos que no mueran que no desaparezcan, luche contra ellos intente ahogarlos en alcohol y droga quise volverme loca, borrar de mi mente tu boca, quise que mi corazón dejase de latir, no quiero un mundo sin ti, esa es mi mayor condena no tenerte a mi vera, tu recuerdo mi mayor tormento y cada día que pasa más me arrepiento, y quiero gritarle al viento que tu eres mi mayor deseo y que no quiero que se termine nuestro cuento, y que en esta celda  vacía por ti se consume mi alma y mi corazón día tras día y tu ausencia es mi mayor agonía… sabes que esto es sincero que mis palabras no mienten, quiero despertar todas las mañanas contigo y llenarte de besos sueña conmigo que yo viviré contigo en mis sueños…

Para el dueño de mi corazón

Por S.T.L.