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SI UN DÍA PUDIESE VER por R.A.

Si un día pudiese ver

Mi pasado entero e

Hiciese para de llover

En los primeros errores.

Mi camino es cada mañana

No preguntes para donde voy,

Mi destino no es de nadie

No dejo mis pasos al sol,

Si tú no lo entiendes, no ves

Si no me ves, no lo entiendes

No preguntes por donde voy

Si mi modo te sorprende

Mi cuerpo sería Sol

Mi mente sería Sol

Pero llueve y llueve

Llueve y llueve…

R.A.

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LA ESCLERÓTICA BLANCA MÁS HUMANOS NOS HACE por F.L.N.

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La tierra ya tenía una larga historia de miles de millones de años, cuando la actividad de diferentes organismos con ciertos elementos a favor, hicieron posible la formación de la vida. Aparecieron luego diversas especies de las que una de la más singular, el género humano.

Hará relativamente poco, unos 10.000 años tan solo, que empezará a comportarse de manera extremadamente peculiar. Si todas desde siempre se adaptaban a su entorno, a pesar de sus cíclicos cambios constantes, nuestra particular especie adaptará, más bien, dicho entorno a su beneficio, modificándolo todo cuanto pudo. Así cuando cada especie dejaba su inevitable huella de su paso por el planeta; esta última dejará grandes y profundas heridas, que haciendo caso a la ley de Murphy, es cuestión de tiempo que se infecten.

Dramatismos a parte, nuestra rareza viene de lejos, tanto para bien como para mal, pero el caso es que la especie prosperó: salvó incontables obstáculos, superó situaciones adversas y sobrevivió a desconcertantes trasformaciones que podían parecer hasta carentes de lógica.

Cambiamos los enormes y afilados colmillo iniciales, al estilo de Drácula, por otros de menor tamaño, más apropiado para los besos. Perdimos masa muscular y ósea, pero ganamos un cerebro más grande y complejo, aunque sin el manual de uso (nobody is perfect).

Con todo y con eso, somos el único animal capaz de juntar la punta del pulgar con la de cualquier otro dedo de la misma mano. También hemos inventado el pensamiento, sentimiento y humor, gracias al complejo y gran cerebro que aún no sabemos usar casi. Además de la imaginación, emoción y conciencia que son aún de monopolio humano. Es que somos la hostia, se podría decir, resulta que es gracias, en gran parte, a esta mirada perfilada en blanco, un rasgo que solo los humanos tenemos de serie.

Varios estudios apuntan que la clave verdadera de nuestra prosperidad y supervivencia reside en la esclerótica en tono claro, nada menos que “el blanco de nuestros ojos”.

Dicen que la especie fue prosperando según fortalecía las colaboraciones, los vínculos e incluso las dependencias, primero entre distintos miembros, luego entre grupos de varios individuos para finalmente construir grandes y prósperas sociedades bien organizadas, como las que conocemos hoy.

Si la colaboración y organización social, o sea, el bien común, fue la base de nuestra prosperidad; los ojos fueron y son una herramienta esencial en el funcionamiento social del ser humano. Y la esclerótica refuerza esta función, haciendo de ellos aún más eficaz. Una ventana a la mente de su portador, ideal para compartir intenciones. Facilita crear el obligado ambiente de confianza necesario para poner en común las cabezas, interconectar los cerebros e intercambiar más que informaciones.

Si un cerebro ya es extraordinario, la suma y colaboración entre varios; aún más asombrosa será con toda seguridad además se sabe que un cerebro es mucho más eficaz que cualquier otro músculo del cuerpo con su fuerza bruta.

Volviendo a la mirada y los ojos, veremos que en la capacidad de dirigir la mirada en una dirección y la cabeza en otra o mover la mirada sin girar la cabeza; casi nos supera el camaleón, que mira con cada ojo en una dirección diferente, si no fuera porque tiene mayor importancia lo nuestro. Que una vez más, gracias a la esclerótica podemos advertir a los demás dónde miramos y a más distancia; detalle muy interesante, cuando la cooperación tiene una mayor relevancia para la supervivencia de la especie.

También recibimos señales hormonales, como la oxitocina que modula nuestras respuestas ante las miradas de otros, a través de ella.

Un experimento reciente, reunió a un grupo de personas desconocidas entre sí; enfrentados por parejas, tan dispares que solo se asemejaban por el blanco de los ojos, literalmente dicho. Les bastó con unos pocos segundos, mirándose a los ojos para que estallara una tormenta de emociones muy contagiosas. Ningún participante pudo librarse de esas fuertes reacciones causadas por alegría, pena, amor, repulsión, miedo, cólera y otras no identificadas, sin necesidad de mediar palabra.

Investigadores de la Universidad de Amsterdam, observaron que tanto los chimpancés como los humanos, imitan el tamaño de la pupila de su interlocutor y la esclerótica sirve para reforzar el efecto de este tipo de interacciones.

Se pudo desarrollar esta función como mecanismo de defensa, dicen H. Kobayashi y S. Khoshima, los primeros en profundizar en el estudio de la esclerótica y suyos son muchas de las teorías aquí vertidas. “Somos capaces de detectar el miedo en los ojos de nuestros congéneres”, explican, “incluso cuando no hay amenaza aparente o consciente: una clara ventaja para la rápida identificación del riesgo”, concluyen.

A diferencia de las señales vocales, la comunicación visual tiene además la conveniencia de ser silenciosa, ideal cuando existe la posibilidad de ser detectados por presas u otros depredadores.

Pero quizá su función más importante hay que buscarla desde el punto d vista de la empatía en general, característica que mejor nos define como “aquel que se compadece de las desgracias de sus semejante, persona tolerante y comprensiva al actuar y juzgar a los demás”, es decir, humano, tal y como lo define la RAE.

Es exactamente lo que soy o debería ser, pero también es lo que veo o debería ver al mirarme a los ojos; a no ser que tengas la esclerótica de otro color.

la foto (1)

F.L.N.


OJOS por J.R.G.

ojo

Ojos pequeños

potentes y escrutadores

que me ven el alma

hasta el fondo

de mis entrañas.

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Ojos brillantes

profundos y vividores

que no tienen calma,

buscando en lo más hondo

todas mis mañas.

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Cuánto dicen tus ojos

cuando los veo

moverse sobre mí,

cuánto dicen tus ojos

cuando me miran

y me quieren decir.

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Los observo con los míos

como queriendo adivinar,

mirando en el fondo

cuánto me puedes amar

y sabiendo lo que siento

cuando me quieres mirar

con esa mirada cómplice

de tus ojitos sin par.

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Miraditas, miraditas

solo tú sabes mirar

y decir lo que me pasa

Su me quieres escrutar.

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Como amo tus ojitos

cuando me quieres mirar

y buscar en mis entrañas

todo lo que quiero amar.

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Miraditas, miraditas,

ojitos, ojitos

pequeñitos, pequeñitos,

muy bonitos

y brillantes.

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Ojitos y miraditas,

miraditas y ojitos

como solo son mirados

con los ojitos amantes.

Por J.R.G.


¿QUÉ VEMOS TRAS UN CRISTAL? Por SAMOYEDO

images

Hoy en este artículo quiero preguntaros a todos vosotros algo muy simple… ¿qué es lo que veis tras un cristal?. Si os paráis a pensar quizá os quedéis pensando un momento para saber responder con sabiduría, porque la verdad no es nada fácil. Yo os responderé a algunas situaciones y después os plantearé la mía en especial.

Un conductor que va con su vehículo ve tras el cristal la carretera, peatones, coches, etc. Un niño seguramente vea tras el cristal de los escaparates el traje de futbol de su equipo, juguetes, pasteles, o golosinas. Algún joven que otros se fijará en lo último en tecnología, telefonía móvil, en una buena moto o un coche deportivo que se exhibe en un concesionario. Una pareja de novios mirará tras el cristal una alianza para sellar su amor infinito, otros verán ropa, calzado y hasta mujeres y hombres haciendo trabajos eróticos para el placer de algunos.

En mi caso el cristal por el que yo veo, es el del locutorio todos los domingos cuando vienen a verme. Veo a mi familia y a mis amigos, me comunico con ellos por un interfono y charlamos de todo un poco, eso sí, sin tristeza alguna. Ayer en concreto pude ver a una amiga muy especial y hablamos de todo un poco. Pero fijaros que en ese cristal hay huellas selladas de manos, labios plasmados, una serie de mierda de no limpiarlo, etc. y lo que yo veía era amor y hermosura. Unos ojos verdes preciosos brillantes y una sonrisa especial que no cesó hasta que se acabaron los tristes 40 minutos de alegría que tuve con mi amiga.

Fuera del recinto la esperaba su novio y en casa su familia e hijo, prefirió dejar esa mañana todo por venir a verme, eso sí, pasando controles y esperando gran tiempo hasta que accedió al locutorio donde yo la esperaba.

Como cada vez que viene hablamos de proyectos que he creado aquí en un año y medio, y no son pocos y muy variados, nos entusiasma hablar del sueño que parece que será mañana cuando nos embarquemos en todo ello.

No os podéis imaginar la suerte que tengo de poder ver tras ese cristal a las personas que quiero y me quieren, y no me abandona. Hay otros muchos internos que no son tan afortunados y quisiera transmitirles esa sensación y esa esperanza.

Gracias a Dios cuando uno llega a un lugar como este, no lo pierde todo, creo que pierde lo que no tenía sentido en su vida, lo que le hizo llegar hasta aquí y las equivocaciones o errores que no debe volver a cometer, ¡madura en una palabra y es mejor persona!.

En estos lugares, al igual que en los hospitales, se ve quien te quiere o te ama de verdad, quien está a tu lado sin condición alguna, tan solo demostrándote su amor y cariño hacia ti. Os contaré mi secreto: dentro de mi corazón, he guardado todo lo que merece la pena y es positivo, pero dentro de él hay un lugar muy especial donde están todos ellos, mis sueños e ilusiones en un lugar lleno de fantasía que me hace feliz cada día de mi vida.

Podría tirarme horas mirando tras ese cristal y sería inmensamente feliz, pero a partir de ahora y espero que en poco tiempo, mi cristal sean las gafas de sol, para poder verlos este verano si Dios quiere, y lo más importante abrazarlos y besarlos. Os dejo, mientras a vosotros que miréis tras el cristal de vuestra vida y veáis la maravillosa gente que nos rodea, cuando esté el cristal empañado significará que no merecen la pena.

La luz jamás se termina y es la que te hace ver la realidad de las cosas, es la transparencia de nuestro ser y no hacen falta cristales para saber cómo es nuestro interior o corazón.

¡Por cierto! Bea, Gema, Carmen, Aurora, Rubén y Gus, sabéis que tenemos una cita con Paco y espero que sea pronto. Besos sin cristales a todos.

Por Samoyedo


OJOS BRUJOS por S.A.G.F.

mirada

Mientras miraba tu foto iba soñando,

Me encandilaban tus ojos y al mirarte

Como un loco me enamoraba…

En cuanto en esto divagaba

En la vida pensaba,

Recordaba el día de conocerte

Pero sobre todo admiraba tu mirada.

Que poco me gustaba la idea de tenerte en el alma

Y sin embargo en el alma te llevaba.

Tanto es así que en cuanto tardabas un poco

Mi corazón ya te añoraba

Caminaba por la calle y buscaba tu mirar

Y cuando no la encontraba, mi alma se ahogaba

Triste momento de agonía

Suponía no volver a admirar la belleza de tu mirada

Pero mientras esto pasaba,

Algo atrajo mi atención

Frente a una tienda tu silueta atrajo

Mi sentido visual

Frente al escaparate vi reflejada tu mirada

Ojos brujos de mujer embrujada

Que me roba el corazón

Y a quien regalo mi alma

Por S.A.G.F.


UNA MIRADA por E.F.B.

mirada

Simplemente, mírame y te miraré

Aleja de tu pensamiento prejuicios

Y de igual forma contigo actuaré.

Observa lo que dice la mirada,

Sí tienes dudas,

Con los ojos contestaré

Sabrás si quiero reír o llorar

Sin decirte nada

Verás que es pura magia

Y adivinarás pensamientos,

Casi al detalle

Sin que los labios suelten palabra.

Mirar y observar,

es sentir y entender

Comprender motivo y razón.

Alguien dijo alguna vez:

“Quién no entienda una mirada

Difícilmente entenderá una larga explicación”

Por E.F.B.