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NAVIDAD por I.M.L.

Todo empieza el día 22 con el sorteo de la Lotería Nacional. Apenas quedan tres días para Navidad y dos para Noche Buena y las calles ya se aprecian más vacías. El que más y el que menos lleva un número del sorteo y espera ansioso que con suerte los niños de San Ildefonso canten su número, obligando esta acción a pasar toda la mañana pendiente del televisor o de la radio.

A unos pocos afortunados les cambia la vida desde el momento en que se dan cuenta que su número es uno de los tres premios gordos. ¿por qué será, que sea cual sea la cantidad que te toca, todo el mundo dice que la usará para tapar agujeros? Cuando verdaderamente lo que ronda nuestra cabeza es darnos algún “caprichito”.

Apenas 48 horas después, vísperas de navidad, muchas familias se unen para cenar la noches del 24.

Si pudiésemos mirar por un agujerito como pasan las Navidades las familias “católicas”, nos daríamos cuenta de que el dinero no da la felicidad.

Podríamos ver desde una familia humilde compartir un sencillo plato casero en medio de alegría y bullicio en la que no echan en falta nada más. Conformándose con el simple hecho de estar unidos. A una familia acaudalada no tan extensa como la primera, en la que lo que más resalta es la ostentación en la mesa, con costosos alimentos, pero en medio de una fría hipocresía y rostros con una sonrisa pintada.

La primera familia al terminar la cena podrá con suerte disfrutar de algún regalo en el que el costo de este mismo no sea lo primordial, si no el propio detalle. Mientras que la segunda familia seguramente disfrutará de unos regalos más costosos siendo estos de última tecnología pero con otro clima reflejándose en sus caras expresiones de “ya lo sabía” dando por hecho que de ninguna manera se quedarían sin regalo.

La navidad es un fiel ejemplo de la sociedad pocos colectivos le dan a esta fiesta su verdadera significado.

Unas noches en las que creyentes y no creyentes celebran la noche en la que Dios hecho humano vino al mundo una noche para ellos de máxima alegría y demostración de preceptos religiosos, nada parecido a lo que el mundo actual nos ofrece hoy. Puro consumo.

I.M.L.

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ACOGIMIENTO A TRAVÉS DEL BIEN Y LA FELICIDAD por M.A.I.S.

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La Navidad despierta en nosotros sentimientos que parecen estar aletargados el resto del año. Pero en esta época cual temprana primavera parece brotar en nosotros una “espontanea” ola de: bondad, empatía y solidaridad, incluso recordamos más acentuadamente a aquellos que ya no están, y fugazmente pensamos en aquellos que sufren “soledad” y la falta de “acogimiento”.

Sócrates y su discípulo Platón pensaban que el Ser Humano es bueno por naturaleza y de ahí su inclinación a procurar el Bien a sus semejantes. Hoy día identificamos como dos de las principales metas a lograr: la Libertad y la Felicidad, no dejando de lado la ansiada idea o sensación de “sentirnos acogidos” por los demás.

Los psicólogos y sociólogos argumentan que, las personas que suelen ser más felices son aquellas que han encontrado el verdadero sentido y contenido a la vida. Estas personas desean el Bien a sus semejantes, al igual que les desean el ser capaces de reconocer y desechar las acciones equivocadas, los engaños y las efímeras modas y deseos propios de las actuales sociedades de consumo, pensando que una vez eliminados estos hábitos podrán encontrar la verdadera razón de vivir, esa razón que lleva aparejada; la Seguridad, Felicidad, Serenidad, “Independencia”, resolución y “acogimiento”

Hemos de tener claro que la seguridad y la felicidad que se fundamentan en persona so cosas externas no suelen perdurar en el tiempo, pues la mayoría de las veces carecen de consistencia. Muchas veces se apodera de nosotros el miedo al “fracaso”, el cual incide en nuestro estado de ánimo y entonces buscamos a personas en las que proyectamos nuestros deseos, ya que pensamos que ellas tienen aquello que nosotros pensamos o creemos no poseer. Puede que así podamos sentir un “alivio” al aproximarnos a estar personas clasificadas por nosotros como “ideales” y en algunas ocasiones nos sentiremos “acogidos”. Pero la realidad es otra, lo que sucede es que la vida marca que; el hombre solo atrae lo que él mismo es, y no lo que quiere atraer o lograr, ya que, igual atrae a igual. Es así que pasado un tiempo el Ser Humano tiene que admitir que sus deseos e ilusiones no le hacen sentirse “acogido” por esa o esas personas y entonces se cansa de ellas.

Realmente lo que ha sucedido es que es ella la que se ha hartado de sí misma, porque no ha logrado de los otros, lo que equivocadamente habrá proyectado en ellos.

En el transcurrir de la vida pasaremos por etapas de mayor o menos duración en las que nos sentimos o estamos solos. Nos asaltarán; la incertidumbre y el miedo al desconocer cómo será nuestra vida en lo sucesivo. De vez en cuando, pensaremos en el pasado, y esos recuerdos nos traerán – en ocasiones- amargura, pues nos habíamos imaginado esta vida como algo totalmente diferente. Las expectativas no se han cumplido, y en lugar de sentirnos plenos nos embarga el vacío y nos sentimos “presos” de esta infeliz sensación al pensar que hemos “fracasado”.

Pocas personas pueden decir; “yo he logrado sentirme siempre acogido”, pues mayoritariamente en este mundo nunca llegaremos a sentirnos acogidos por siempre. ¿pero por qué sucede esto? ¡Porque somos de este mundo!. El estar solo es uno de los indicadores de que en la Tierra solo estamos como huéspedes y de que en nuestra existencia y en la de aquellos que nos rodean todo es finito.

Tal y como Platón define en su símil del “Carro tirado por dos caballos”, solo el alma es inmortal, pues es ella identificada como la Razón, la encargada de gobernar el carro; el armazón, lo material, es el cuerpo humano, y los dos caballos; en uno su función es la temperamental y la función del otro es la instintiva. Tanto las funciones de los caballos – personalidad humana – así como el armazón del carro, son mortales y únicamente la Razón (el Alma) es inmortal. Pues ésta siempre forma parte del mundo de los humanos, aunque unos la utilicen en mayor o menor medida que otros.

Por ello, mientras nuestra vida se desarrolla, la debemos considerar como una oportunidad para sintonizarnos a tiempo con la vida que nos ha tocado vivir. Tenemos que aprender y practicar el encontrarnos a nosotros mismos, sabiendo que no estamos solos. Somos muchos los que hemos de vivir en una misma época. Podemos ser felices y más libres si vivimos de manera que le vaya bien a todos, ya que una de las metas de nuestra vida podría resumirse en el siguiente razonamiento: “Yo soy feliz cuando aquellos que me rodean son felices”. Si logramos vivir estando convencidos de que podemos lograr hacer el Bien a cuantos nos sea posible, podremos ser más libres y felices.

¿Acaso no es cierto que en Navidad mayoritariamente somos más felices, nos sentimos más empáticos y en la medida en que podemos tratamos que los demás también lo sean?. Si haciendo esto en Navidad somos más felices, ¿por qué no lo practicamos todo el año?.

Esto demuestra que Sócrates y Platón tenían razón cuando afirmaban que el hombre es bueno por naturaleza, y que haciendo el bien a sus semejantes se puede ser más libre y feliz. Por ello no reduzcamos nuestra felicidad a esos pequeños periodos navideños. Aun desde un punto de vista egoísta, si resulta que somos más libres y felices haciendo el Bien a los demás, pues seamos egoístas y tratemos de ser más felices a costa de hacer el Bien a los demás.

Por M.A.I.S.


REFLEXIÓN NAVIDEÑA por EL LOBO TXAPELA

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De ser a no ser, de querer a no querer. De ver a no ver, de saber a no saber. ¿De dónde a dónde?, ¿de qué a qué?.

Se perdió, llanto, mucho llanto, cuando un niño se pierde; llora. Cuando un hombre se pierde; también llora.

No es visión de túnel, es un verdadero túnel, largo, muy largo, interminable, al que no le ves la luz.

¡Descuelga! Descuelga teléfonitos de autopista, no obtendrás ninguna respuesta.

De aquí solo sales tú, igual que cuando entraste, entraste tú, olvídate de quien te trajo y de si alguien te decías adiós aquel día.

Tú y solo tú es todo lo que tienes. No te aferres a nada, suelta de una maldita vez, ¿qué crees que estás agarrando?… ¿una ilusión?, ¿una mentira?.

El reloj y solo el reloj está contigo, olvida, por el momento, todo lo demás. Suerte compañero y ¡feliz Navidad!.

El Lobo Txapela


POCAS LUCES por EL LOBO TXAPELA

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Cuando yo era muy joven adopté una frase para indicarle a algún amigo; que se había deslizado, que se había equivocado en su decisión. Solía decirle: “tienes menos luces que un monopatín sin batería”, nunca pensé que muchos años después se le podría aplicar la frase a algunos poderosos.

Hay que tener pocas luces para ser presidente del gobierno de un país y creer que el terrorismo se puede erradicar con terrorismo. Hay que tener pocas luces para ser alcalde de una ciudad y en plena crisis gastar una fortuna en alumbrado navideño, bombillas, leds, neones, kilómetros de cable, etc. y su alimentación eléctrica, les aseguro que no hay nada más navideño que la luz del fuego de la chimenea, que el resplandor de un humilde candil, que la tenue luz de las velas.

Qué bien gastado estaría este dinero de la iluminación en ayudar a las familias del municipio que verdaderamente lo necesiten.

Tampoco pensé que se le podría aplicar la frase a las mayorías. Hay que tener pocas luces para creerse la patraña norteamericana del “Black Friday” y copiarla aquí en España, donde dos o tres meses antes las tiendas inflan los precios para después, el último viernes de noviembre, hacernos creer que aplican un enorme descuento y que vayamos a comprar en tromba y como locos. Hay que tener pocas luces, no solo para creerse el “Black Friday”, sino para creerse la patraña americana en general.

En otro orden de cosas, también les diré que hay que tener pocas luces para en una cárcel que está, prácticamente, en la falda de la sierra, encender la calefacción de ocho a once de la mañana, cuando los presos abandonan sus celdas de ocho a dos de la tarde, no se preocupen, durante esas tres horas la celda está muy calentita, suponemos, no lo sabemos, no estamos ahí.

Hay que tener pocas luces para pagar 145.000€ al día a Messi, a ningún jugador de fútbol, por bien que juegue.

Hay que tener pocas luces para pensar que forma parte de algunas culturas el hecho de menospreciar a la mujer, o el de maltratar a los niños, o el de maltratar a ambos.

Hay que tener muy pocas luces para pensar que la homosexualidad en lugar de una opción es una enfermedad, para pensar que hay unas razas superiores a otras.

Así podría seguir y llenar folios y folios y finalmente demostrar que el mundo está en manos de gente que tiene muy pocas luces.

Por último reconozco que hace falta tener muy pocas luces para escribir artículos como este, que un día me van a costar un disgusto, pero en fin, yo soy así.

El Lobo Txapela  


NUNCA PENSÉ por L.S.G.

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Navidades… que bonito. Todo adornado, comida como de restaurante, pero hecha con las manos de mi abuelita, ¡mucho mejor que la comida de restaurante!. Todo era perfecto… yo la ayudaba entre los fogones de la casa y de fondo todos los villancicos inimaginables…

El día 5 de enero me mandaban a la cama más pronto que de costumbre y ¡qué nervios!, pensaba que esas noches nunca dormiría, pero al final como una niña pequeña terminaba rendida y… ¡ qué sorpresa!, por la mañana me cogían de la mano y me llevaban hasta la cocina, ¡qué rico!, chocolate con churros; pero yo no lo quería terminar, estaba ansiosa por llegar a la sala donde un mundo de colores y regalos me estaba esperando….

Era mi abuelita, era ella… así perfecta, llena de amor, de valores, de consejos y de vez en cuando con mal humor que yo de pequeña no entendía… pero ahora me doy cuenta de lo difícil que era… Y así fueron pasando los años, me llevaba a la escuela con las zapatillas puestas, otra vez corriendo a la casa, pero siempre sonreía… siempre!!!, y cuando llegaba de la escuela estaba ya todo preparado, la comida impecable.

Ella sabía que mi comida favorita eran los macarrones, así que solía repetir el menú, ¡qué encanto! Pero entre macarrón y macarrón me daba mis lentejas y mi pescado porque tenía que crecer fuerte y sana… y así fue… crecí y crecí hasta darme cuenta que tenía la misma salud que ella, ¡como un roble!. Pero los años pasaban para mí y para ella también…

Llegó el día en que me tuvo que decir que se marchaba, yo no lo quería entender ¿cómo era posible?, mi abuelita, ella que me daba tanto amor, tantos consejos y me hizo ver que la vida es de colorines a la vez que con responsabilidades, se iba… hasta ese mismo día me dio una lección que me ayudó a asimilar su marcha. Me dijo:

“Lorena, no seas egoísta yo estoy cansada y necesito descansar, pero tú pórtate como yo te enseñé porque te estarme vigilando y estaré contigo”.

Hasta el día de hoy mi abuelita está conmigo pero descansando porque se lo merecía…  Yo quedé grabada con su cara sonriente, sus ganas de vivir, su sonrisa impecable y sus valores.

Por L.S.G.


NAVIDAD GITANA por A.E.J.

DDDDDD

La navidad gitana es una cosa muy esperada para todos ellos, pues son unos días muy importantes en nuestra cultura, ya que en esos días en que estamos a cientos de kilómetros, hacemos todo lo posible para estar con toda la familia junta. Yo personalmente me acuerdo de mi infancia cuando mis padres se juntaban con todos sus hermanos que no vivían en la misma ciudad, pero todos los años para la navidad ese día sí estábamos juntos en una casa grande que tenían mis abuelos para ver la lotería  juntos, y ya empezaban a tomar copas, mientras las mujeres hacían los platos tradicionales, como el arroz con leche, las torrijas, el salmorejo, y todas esas  cosas que comemos en navidad, y que solo en esta fechas entrañables nos permitíamos hacer.

Ahora lo que ha cambiado ha sido el lugar de reunión,  lo hacemos en la casa  de mis padres, nos juntamos todos los hermanos con nuestros hijos y mujeres pues este día vamos todos hacer las compras y las mujeres van cantando villancicos y se juntan con sus amigas que hacen lo mismo.  Beben un poco de anís, mientras los hombres esperamos a que compren  en el bar y van llegando gitanos de otras familias, ahora los más jóvenes se hacen cargo también de las compras y se ponen hacer también las comidas que expliqué anteriormente.

Para los gitanos el día mas importante es el 24, noche buena, pues ese día comemos todos juntos una comida que se hace de dos formas, una con alubias y otra con garbanzos, pues así es el potaje gitano, luego que está listo y todos sentados en la mesa mi padre coge una cuchara y cede un poco de comida a mi madre y le da un beso, lo mismo hacen todos los matrimonios, empezando del mayor al menor y después nos da un beso y un abrazo a todos, luego esto mismo hacemos con nuestros hijos para empezar a comer todos, luego los hombres nos vamos al bar para darles tiempo a las mujeres para que se arreglen, en el bar nos juntamos tíos primos y amistades y empezamos a cantar y bailar y así hasta las 9 de la noche, momento que llegan nuestras mujeres, la de los primos y de las amistades. Nos juntamos todos, ponemos algo de dinero y vamos recorriendo de bar en bar cantando y bailando hasta que sea la hora de la cena, y en vez de ir a nuestras casas nos reunimos todos en un solo lugar y compartimos todo lo que vayan trayendo, y nos pasamos toda la noche cantando y bailando

Hasta el amanecer, y desde luego hasta que el cuerpo aguante, quisiera extenderme mas pero ya no tengo papel para seguir pero en esta ocasión  quiero decir que la navidad es mágica y todo el mundo tendría derecho de disfrutar con las personas que aman, quieren y respetan.

Por A.E.J.


MÁS ALLÁ DE NUESTROS LÍMITES

Más allá del significado de las palabras, más allá del compromiso emocional, más allá del sentimiento puro. Están las armonías que nacen de nuestros deseos más auténticos

Esos deseos que queman el pecho ¡De ellos nacen nuestros sueños! Y son nuestros sueños los que nos elevan por sobre la barrera de los límites hasta dejarnos abrazar por la belleza, en donde los momentos son eternos convirtiendo nuestros sueños en realidad.

Es mi deseo más ardiente que el espíritu de la navidad tome dimensión permanente en nuestro ser, en nuestras intenciones y que todo el año prevalezca ese espíritu. Ese espíritu navideño , repleto de nuestros mejores deseos que se haga carne en nuestra mente y en nuestra conducta llenándonos de alegría y felicidad, haciéndonos más solidarios

FELIZ NAVIDAD

Pachi