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APRENDER A OLVIDAR por Y.M.H.

Que idiota fui al pensar que tiempo me iba a hacer olvidar todo lo que viví a tu lado. Ahora el pesar me pesa por haberte dejado marchar a ti, con quien aprendí a amar y a ser valorado.

Que ingenuo mi corazón al decir: fácil será borrar de tus pensamientos el extraño pero completo y placentero sentimiento que sentí, que al hacerte ir me dejó marcado. Al irse, dejó abierta la herida que había sanado y cerrado, al enseñarme a ser amado.

Qué desalmados mis pensamientos al decir: mi corazón podrá soportar el desagarro de haber abandonado al ser que completó el mío, pues formaba parte de mí.

Y ahora, desangrado pero vivo, vivo soportando el dolor de su recuerdo y esperando a que cicatrice la herida que en el alma me hice al desterrar al olvido lo único que me hizo ser feliz.

Y lamentándome seguiría noche y día, pero al dejar escribir a mi conciencia lo que en mis pensamientos pasaba, lo que en mi corazón rondaba y lo que mi alma desangrada guardaba, siento que puedo decir: te he olvidado. Aunque me siga acordado de tu pelo entre mis dedos, aunque no olvide tu cuerpo entre mis brazos, aunque siga imaginando el recuerdo de la imagen de tus ojos en los míos reflejados, aunque siga sintiendo el olor de cuerpo desnudo y mojado/sudado, puedo decir que te he olvidado

Y.M.H.


LA TXERRIJANA DE LA CÁRCEL por J.E.F.

Hoy vengo a hablaros de toda la comida que se llega a echar a la basura en un Centro Penitenciario y de cómo no hacemos nada por remediarlo con todo el hambre que hay en el mundo. Y cuando digo mundo, no hace falta irse muy lejos para ver ese hambre, seguro que muchos de los que estamos leyendo esto, hemos tenido dificultades para llegar a final de mes, incluso habrá habido días en los que tengamos que haber comido pan duro porque no teníamos un mísero euro para comprar una barra de pan.

Y especialmente eso, es lo que aquí más se tira a la basura día tras día, pan, aparte de muchísima comida elaborada que termina en el cubo de la basura.

A mí personalmente me da muchísima pena tirar toda esa comida. Por eso vengo a proponer tres diferentes caminos para todo eso que se derrocha en la basura.

La primera sería recogerla para familias necesitadas que sé que las hay y muchas. La otra alternativa sería enseñarnos a todos los presos a reciclar esa comida, tirando lo orgánico en sus respectivos cubos sin nada de basura que no fuese comestible, para después utilizarlo para hacer compost. Ese abono podría utilizarse para una huerta en la cual los presos pudiesen cultivar frutas y hortalizas y así aprendiésemos a cultivar la tierra y saber sacar provecho a ella.

Y la otra alternativa es la que más me gusta, incluso como terapia. Sería guardar todo lo comestible para dárselo de comer a los cercos como se hacía antiguamente en todos los caseríos como en el País Vasco, que pasaban a recoger la “txerrijana” (comida para cerdos). Yo creo que sería una buena terapia recoger toda esa comida y dársela a nuestros propios cerdos, así fomentaríamos el tener una labor para muchos, incluso muchos aprenderían un oficio, sabrían tener pautas de limpieza de las cochiqueras, horarios laborales, cuidado de los animales.

Sé que para muchos sonará muy cómico, pero no hace falta echar la vista tan atrás para ver como nuestros abuelos criaban sus animales para después, recoger sus beneficios.

J.E.F.


UN CURA LLAMADO PAULINO por I.M.A.

El día que asistí a mi primera misa en Soto del Real, he de admitir que no fue precisamente por mi fe católica ni tampoco por mi devoción hacia la religión. Sencillamente porque no la tengo.

Después de muchos años estudiando en colegio católico, concretamente del Opus Dei, adquirí a la fuerza moral para suscribir el pensamiento de Nietzsche acerca de que “las religiones nacen del miedo. Que el cristianismo invirtió los valores de la antigua Grecia y Roma, inventándose un mundo celestial que ellos mismos menosprecian y solo fomentan valores tan mezquinos como la obediencia, el sacrificio y la humildad. Además, se permiten hablar del pecado, lo cual supone un grave atentado contra la vida puesto que la pervierte en su raíz”.

Acababa de llegar a la prisión y en aquel entonces la única actividad que desarrollaba era el destino asignado por uno de los grupos de limpieza. Cuatro días al mes limpiando diferentes áreas del módulo. Así que cualquier excusa era válida para salir un rato de allí. La misma era una de ellas.

Todos los domingos por la mañana, en el auditorio del edificio socio-cultural, sitúan debajo del escenario, dos columnas como de metro y medio de altura, decoradas con ornamentos religiosos escoltando a una mesa cubierta, con un mantel que improvisa un pequeño altar. El resultado es razonablemente digno.

El cursa estaba preparado para dar comienzo a la celebración. Su nombre: Paulino. Un tipo que por su porte, figura y voz enérgica transmitía seguridad en el manejo y control de los asistentes. Yo allí sentado, como en la cuarta o quinta fila y flipando en colores. Y es que esa gente me parecía muy rara.

Recuerdo su primer saludo: “¡buenos días! ¿qué os pasa hoy? – ¡estáis agilipollados!

Hay que joderse, otro cura progre y además “tocapelotas”, es lo que pensé.

Comenzó hablando de fútbol. Es una hincha incondicional del Barcelona y cuando su equipo gana disfruta provocando a los del Madrid.

Transcurrieron unos minutos de bromas y risas hasta que reclamó seriedad en el auditorio, se hizo silencio y entró en materia:

“En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” – Amén.

“El Señor esté con vosotros” – “Y con tu Espíritu”, contestamos todos al unísono.

Hasta el momento que concluyó con las lecturas del Evangelio, todo había sido igual que el resto de las innumerables misas a las que yo había asistido en el pasado. Exactamente lo mismo, pero con un cura progre y “tocapelotas”.

Procedió dando paso a la homilía. “Te toca aguantar media hora de sermón”, pensé, aceptando con resignación lo que me venía encima.

Sin embargo, al poco tiempo de iniciase la plática, percibí que algo estaba sonando diferente, lo que me provocó prestar total atención a sus palabras.

Y es que Paulino estaba hablando de cosas bonitas. Cosas que de manera incuestionable salían del corazón y no de un insufrible manual teológico sobre el buen samaritano y la madre que lo parió.

Hablaba con humildad, no de humildad (siempre entendí que la humildad es un atributo mal entendido e interpretado, que se pretende plasmar a través de un plano de cualidad humana manifiestamente erróneo). Hablaba de respeto, de amor, hacía énfasis en la generosidad, en la justicia y la injusticia. Del perdón, pero no como un acto de sumisión, sino como una herramienta de liberación para poder continuar con tu vida limpio de odio y resentimientos.

Hablaba de errores, de caídas y deslices, de faltas, de equivocaciones, pero no de pecados. De desigualdad y de la verdadera esencia del ser humano en cuanto al “yo” más auténtico, puro y espiritual.

Crítico con ciertos comportamientos, actitudes, y acciones que se producen dentro de la jerarquía de la iglesia, él los perdona porque es sensible y compasivo con las debilidades humanas.

Aquel día fui consciente de que estaba descubriendo a un humanista en toda regla, un restaurador de los valores humanos más esenciales. Y para mí fue una suerte.

Con él aprendí que existe una iglesia diferente a la que me habían vendido durante mi infancia y adolescencia. Cercana, comprometida, sencilla, compasiva, solidaria, amable y humana. Libre de mausoleos, suntuosos templos y copones de oro.

Descubrí que gente como Paulino es necesaria para poder desatascar una iglesia católica totalmente anquilosada, no en Jesucristo, sino en la edad de Jesucristo. Una institución que en la actualidad se encuentra “offside” de la sociedad del Siglo XXI.

Desde aquel día, no dejé de asistir a sus misas.

Gracias a mi formación musical me convertí en el pianista de esa improvisada iglesia. Así fuimos formando una pequeña banda que con más voluntad que acierto continúa amenizando sus misas: “The Paulino´s Band”

A lo largo de estos dos años y medio de condena, no solo he conocido la labor tan extraordinaria que este hombre realiza en la calle a través de comedores sociales y otras muchas cosas, también soy testigo de su constante preocupación y atención con la gente que estamos aquí, especialmente con los más desfavorecidos. De ahí nace que todos los que nos encontramos recluidos en Soto del real sintamos un profundo respeto, cariño, admiración y agradecimiento hacia este personaje, el cual, ya no me parece progre, sino divertido, socarrón, provocador y ante todo, una persona excepcional. En cuanto a mi opinión de “tocapelotas” no ha variado un ápice. Y es que si no fuera así, no sería Paulino.

Para el que no sepa leer entre líneas, cuando Paulino dice: “¡Estáis agilipollados!”, en realidad está diciendo: “¡Despertad, tenéis una vida por delante y la obligación de vivirla!””.

I.M.A.


CUATRO AMIGOS EN EL PARAISO por MAIS

“Un día cualquiera de enero de 2017: The Heaven, concretando, en algún lugar of the Paradaise, a la hora del vermut”

Cuatro habituales del pub – Celebrity in the Blue – se acomodan en una mesa, Jhon tiene preparadas las consumiciones: dos tónicas y una botella de beefeater para Braulio y Roberts. Tres botellas de Garnacho del 94 para Mike y Wily, además de una ración de chopitos del cantábrico y un plato de aceitunas de Campo Real, las favoritas de Wily. El camarero les conoce y sabe la razón de su estancia in the Paradaise:

Braulio, el último en llegar, era profesor de lengua y literatura, durante más de veinte años intentó inculcar en sus alumnos el amor a tan bellas disciplinas, cuestión que no logró ni de lejos. Falleció la Noche Buena de 2016 al atragantarse con unas garrapiñadas de un convento de monjitas de clausura de Alcalá de Henares, su ciudad natal.

En julio del mismo año llegó Roberts, nacido en Liverpool “la ciudad de los escarabajos”, era ingeniero de telecomunicaciones, falleció en Cascoporro del Pardillo, famoso pueblo de la costa levantina al caerle encima la pantalla gigante del escenario de un afther hours en plena celebración del Festival del Tanga.

Los otros dos son: Don Mike y Don Wily, más conocidos por: Cervantes y Shakespeare, cuyas celebraciones por el cuarto centenario de su muerte concluyeron el pasado 2016. Joder, pensó Jhon, dicho de esa manera, parece que eran bastante molestos en vida, pues de no ser así, porque celebrar su muerte. En fin, se dijo así mismo, la mesa estaba servida. Saludó y se retiró.

Roberts en tono irónico dijo: My Friends, habéis vencido en nuestro habitual partido de Badminton, pero mi compañero y un servidor, tenemos el consuelo de que nuestra lengua, paso a paso, triunfa sobre la vuestra. Incluso ha logrado que en ocasiones, no se pueda utilizar la letra Ñ, la cual, de momento, forma parte del nombre de vuestra nación.

Tranquilo Roberts, intervino Mike, el español es la segunda lengua más hablada del mundo ¿no es cierto amigo Braulio?.

Queridos amigos – comenzó el aludido -, las nuevas tecnologías han propiciado una cosa llamada “globalización”  en verdad, el inglés se impone en la banca, el comercio y en diversas actividades sociales. Pero la inadecuada utilización del mismo en algún que otro país, roza el ridículo, más aún, cuando una cada vez mayor cantidad de personas de este, ni tan siquiera hablan correctamente su propia lengua. Por ello, y no siendo mi intención ridiculizar idioma alguno ni mofarme de quienes acertada y adecuadamente se esfuerzan en aprender tan útil y bella lengua como la inglesa, permitidme una breve diserción que tal vez, pueda aclarar algo el porqué de esto:

Imaginemos una sociedad en la que parte de sus ciudadanos son: superficiales, carecen de verdaderos referentes identitarios, y sufren de un exceso de permeabilidad que, desde hace décadas les hace importar y adoptar mediocres costumbres y modas, las cuales, en muchas ocasiones son rechazadas en los países de procedencia, pero que en la sociedad de la que hablo, por el mero hecho de tener patente extranjera, son identificadas como referentes de cultura y sofisticación y estilo propio para todo aquel que las hace suyas. Le añadimos, las masiva divulgación de programuchos carentes del más mínimo contenido educacional y cultural, le sumamos la emergente manía de enviar “cantantes” nacionales que hacen el ridículo dando el cante en inglés en determinado concurso europeo, y lo envolvemos todo en esas extenuantes proyecciones publicitarias emitidas íntegramente en versión extranjera o, en el mejor de los casos, intercalando frases de otros idiomas junto con la lengua oficial de esa sociedad, y lógicamente obtendremos una mezcla que paulatinamente producirá tal merma en el vocabulario y escritura de ésta que, podría editarse un diccionario de acepciones que incluyese uno de sinónimos y otro de antónimos en unos sesenta o setenta folios din A4.

Hizo una pausa para dar un largo trago a su gin-sin-tonic, el resto de los asistentes le imitaron. Rellenaron sus copas y se repanchingaron para escuchar:

Sí amigos, así están las cosas. Sobre todo entre los mayores de catorce años y los menores de cuarenta y cinco. Es para verlos, se desplazan de un lugar para otro, con uno o más de esos artilugios móviles de múltiples formatos y “utilidades”. Los usan para casi todo: hacen llamadas, envían mensajes y tienen palabras extranjeras para definir estos usos por ejemplo: Apps, email, wasapp, etc. etc. y por si esto fuera poco, en sus “conversaciones” y mensajes mal escritos y peor estructurados en su propia lengua materna, intercalan anglicismos que, además de estar mal utilizados,  son de muy difícil comprensión al intentar contextualizarlos, siendo necesario un arduo trabajo de hermenéutica para poder aclararse un poco.

De nuevo guardó silencio. Todos se pegaron unos buenos lingotazos de sus copas y algo perplejos miraban a Braulio, quien retomó la palabra. Sí, ya sé, ya sé, es para mear y no sacar gota. Reflexionó un momento y exclamó: ¡My Friends!, en este punto, necesito de vuestra licencia Wily para realizar una mezcolanza de palabras de ambos idiomas, y la tuya Mike, para usar los personajes del Quijote y así poder llevar a cabo una recreación oral del “des-mother´s! existente en una muy histórica y noble nación.

Braulio comenzó:

Amanecía en algún lugar entre the city of the Torrelodones y Requena, era one Thursday cualquiera, y en su house Sir Don Quijote, esperaba a su friend Sancho, mientras consultaba en su Tablet una página del ebook que leía. Tomorrow era the black Friday tan famoso in Spain y tenían que planificar la visita a one shoppin center y reservar one weekend en un hotel de Cullera, donde pasarían unos dais in the beach en Company de Lady Dulcinea of Toboso, quien desde hace one time was willing solicitar el asesoramiento de one personal trainer sobre unos ejercicios para su dolorida espalda.

Además, tenían que pasarse por un automático cashier, pues su nuevo car, precisaba de gasolina. Yes, aún remembers the day en que les tocó el big friday de la ONCE, gracias a ello, pudo dejar descansar a su viejo horse Rocinante y adquirir su new modo de transporte con ciento veinte horses de potencia. Después de comprarlo pasaron un good family day en Company de Dulci y togo shopping, haciéndose unos selfies. Oh qué wonderful life.

Se hacía tarde, Sancho no aparecía. Entonces Don Quijote le envió un email y poco más tarde un wasapp, apremiándole en llegar. Ten minutes after apareció Sancho, jadeaba, pues venía de running con su coach y además tal como explico, hubo de ir a los financial services de the city para resolver algunos asuntos. Al poco time, ambos salieron hacia the main Street para hacer the las shopping y the reservation del next weekend.

Pero esa, esa, amigos míos, es otra tale.

Una vez finalizada su exposición, espero la opinión de sus interlocutores.

Fue Mike, el primero: Amigo mío, me dejas acojonado, pues en tu relato desposees a mi caballero de todas aquellas facultades que traté de concederle. Lo sumerges en el nihilismo, le haces superficial, anodino, previsible y desposeído de carácter y criterio propios.

Admirado Mike, Spain is diferent, es: sol, folclore verbenero, paella, tortilla de patatas, gastronomía of laboratory, playa, juergas nocturnas, y una amalgama de tecnología, programuchos televisivos, personalidad superficial y simplismo. Es, por todo ello, que una nación tan rica culturalmente, hoy dúia es popularmente conocida en el extranjero por los referentes que he mencionado.

Tranquilo Mike – intervino Wily – seguramente se darán cuenta de su equivocación. Su falta de seguridad e inconstancia juegan a tu favor, dales tiempo.

Gracias por vuestro apoyo, my Friends, pero me temo que en unas décadas el Quijote se leerá en inglés en mi patria, y eso si se lee. Al tiempo, que les conozco Wily, al tiempo, muy friend.

Braulio y Roberts se pusieron en pie y exclamaron: ¡señores, es hora de marchar, el muerto al bollo y el vivo al hoyo!

Todos se levantaron, salieron del pub y agarrados por la cintura en fila india se alejaron cantando: ¡la conga de Jalisco, na, na, na, la conga de Jalisco, na, na, na! ¡Fiestaaaa! ¡yupiii!

M.A.I.S.

 


FRASES SOBRE LA BELLEZA por A.H.D.L. (Colaboración desde CP Villanubla)

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La belleza es un acuerdo entre el contenido y la forma H.J. Ibsen

La belleza es el esplendor de la verdad. Paltón

Sabio es aquel que constantemente se maravilla. Andre Gide.

La belleza de las cosas existe en el espíritu del que la contempla. D. Hume.

Solo lo hermoso es cierto, nada es cierto sin belleza. A. de Musset.

Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla. Confucio.

La belleza es muy superior al genio. No necesita explicación. Oscar Wilde.

Aunque le arranques pétalos no quitarás su belleza a la flor. R. Tagore

Si quitas de los corazones en amor a lo bello, quitarás todo el encanto de vivir. J. Rousseau

La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien pueda amarla y adorarla. H. Hesse.

La belleza es una carta de recomendación que nos gana de antemano los corazones. Schopenhauer.

Mira dos veces para ver lo exacto, mira solo una vez para ver lo hermoso. Frederic Amiel.

La belleza, sin necesidad de valedores, persuade por sí misma los ojos del hombre. Shakespeare.

Si cada año estuvieras ciego por un día, gozarías los restantes trescientos sesenta y cuatro. I. Asimov.

La belleza es verdad y la verdad, belleza, pero no todos pueden verla. John Kyats.

Encuentra bello todo lo que puedas, la mayoría no encuentra nada suficientemente bello. Van Gogh.

Cuando las cosas no van bien, nada como cerrar los ojos y evocar intensamente una cosa bella. A. Maurois.

La irregularidad, es decir, lo inesperado, la sorpresa son elementos característicos de la belleza. CH. Baudelaire.

A.H.D.L.


UN GATO CALLEJERO LLAMADO BOB DE JAMES BOWEN por J.B.J.

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Tengo que decir que este libro me lo regalaron y desde ese día doy gracias por ello, la vida de James Bowen y su gato Bob está llena de esperanza.

La historia nos cuenta como en un momento muy especial de su vida, el encontrar un fato pelirrojo y moribundo cambió todo su mundo. Él, un músico callejero en tratamiento de metadona empieza a vivir situaciones, algunas divertidas, otras peligrosas, etc. que convierten a la pareja en inseparable.

Esta historia real está muy bien contada ya que es el mismo protagonista, James Bowen, el que la escribe, con un lenguaje fácil de leer. Quizá el paralelismo con la vida de James y el hecho de que me gusten los gatos ha hecho que este relato me tenga atrapado, pero tanto como si eres amante de los animales como si no, se trata de una historia de sentimientos.

Espero que todo el que lea este libro tome conciencia de lo duro de la vida en la calle y de que por muy mal que esté tu vida, bien un gato, un perro, una persona, un libro, etc. Pueden cambiarte la vida, solo hay que tener esperanza.

En resumidas cuentas, un libro fantástico que ha hecho que me acuerde más aun de mi gato “Pica” y de mi novia que cuida de él mientras estoy preso, os quiero pareja.

J.B.J


CHANNEL Nº 13 por I.M.A.

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“No eres más bobo porque no te entrenas”. – Fue lo que le dijimos a nuestro amigo después de la noticia que, con cara más bien desencajada y con expresión de resignación, Monchito compartió con nosotros y que, de manera detallada, relato en el desenlace de esta historia.

Llegó a oídos de Moncho, que una joven ragazza del módulo 13 sentía atracción para con su persona. Su nombre era Chanel (nombre hortera donde los haya). Este rumor despertó la curiosidad del joven y fue lo que provocó que a partir de aquel fatídico momento su estancia en prisión se convirtiera durante unos meses en un cóctel de frustración bien sazonado con ansiedad, angustia y desaliento.

Como no podía ser de otra manera y dada su situación de recluso, en un principio estos rumores fueron una pequeña vitamina para su limitada autoestima. Pero como digo, solo en un principio.

“No te metas en líos” – le insistíamos. “Todas quieren lo mismo, tarjetas para el teléfono y tabaco. Además, tienes que ser consciente de que estás ya muy cerca de salir en libertad y e puedes meter en un lío”.

Pero el joven Monchito nunca hacía caso de los consejos de sus amigos y menos cuando sus neuronas acampaban plácidamente a lo largo y ancho de su entrepierna.

No me gusta hacer “spoiler” de mis relatos y mucho menos en el inicio de los mismos, pero en este caso me veo obligado a dar una pequeña pista y es que, entiendo que con acierto, decidimos motear a Moncho como el “pagafantas”. Es así como me referiré a su persona durante el resto de mi pequeña historia.

Pasaron unos días hasta que el joven “pagafantas” consiguió los datos de la joven admiradora. Sin dudarlo y sin demora, cometió la primera estupidez dentro de una lista de innumerables estupideces: escribirle una carta.

La respuesta no demoró en llegar a manos de nuestro amigo. Cierto es que conseguimos convencerle para que nos desvelase el contenido de la misma, y así dejándose arrastrar por la vanidad y con aire presuntuoso, accedió a nuestros deseos.

Y es que Monchito se sentía como un pavo real mientras nos desvelaba todas esas sentencias de amir que aquella carta contenía.

La joven, en su primer escrito, con cierta euforia le transmitía amor incondicional, expresaba lo feliz que era por haberle conocido y le pedía una ayudita, a pesar de que como ella decía, le producía mucha pena tener que utilizar ese recurso (pena es vergüenza en jerga latina). Que le ayudase o no, sus sentimientos hacia su persona no iban a verse afectados – concluía su petición.

Con la misma sutileza, le preguntaba sobre la posibilidad de que en su próximo permiso, tuviera a bien ir al notario con el objeto de hacer un documento, en el cual diese fe sobre su situación de pareja de hecho y así poder hacer vis a vis íntimos. Pagafantas estaba emocionado y no le faltó tiempo para responder ipso facto a tan suculento escrito.

Afortunadamente por esos devaneos del destino, conseguimos interceptar tan peligroso escrito. No solo lo interceptamos, lo extrajimos del sobre, lo leímos y visto lo visto, llegamos a la conclusión de que no solo definitivamente nuestro amigo era idiota, sino que la única solución posible para poder ayudarle era ineludiblemente cambiar esa carta por otra escrita de nuestro puño y letra. Y así lo hicimos. Trascribo a continuación el contenido de la misma:

Hola mi amor, mi hermosa y bella princesa, corasonsito lindo:

Menudo calentón me ha producido leer tu carta. Estoy como gorila a punto de romper la jaula para acudir al encuentro de mi hembra en celo. La hembra eres tu amorsito mío (espero que con menos bello que un babuino ja,ja,ja). Mi amor, el babuino es un tipo de mono, concretamente un mandril.

Me gustó mucho platicar contigo en el socio cultural y más verte con ese vestido corto que llevabas y que consiguió encender mis más bajos instintos de animal salvaje que soy.

Sobre las cositas que me reclamas, pues va a ser que no. La plata la utiliso para mis cosas.

Te cuento, como quiera que me gustaría comensar una relación contigo basada en la confianza, el respeto y la sinceridad, hay algo que debes saber y que se trata de lo siguiente: hase seis meses, terminé una relasión con mi compañero de celda. La mantuve durante un año y aquello fue un desenfreno total. Supongo que estas cosas también te ocurren a ti (si es así por favor cuéntamelo bien detallado). Eso de la prisión es muy duro, te invade la soledad, la falta de cariño, y todo ello sumado a que somos débiles y muy sensibles, hace que ocurran estas cosas. Pero debes de saber, que ya no siendo nada por él. En toda mi vida, solo he tenido onse historias con hombres, no son muchas partiendo de que tengo 30 años. He tenido muchas más con mujeres pero siempre todas bastante alocadas y un tanto simples.

Yo lo que quiero es que seas consciente de que ahora solo me gustas tú, me traes loquito y me gustaría mucho que mi bisexualidad no sea una traba en esta bonita y nueva relasión. Te prometo fidelidad y si es necesario pues también pediría un cambio de selda para que no te surjan selos ni dudas por mi compañero y sobre mis más sinseros sentimientos hacia ti. Por otra parte, me gustan mucho los niños, igual que a ti, como me platicabas en tu carta y me fascinaría en el futuro tener muchos. Si es contigo mejor que mejor. Eso si, deberías saber que antes de cualquier contacto íntimo conmigo hisieras las pruebas del VIH. Ya sabes, no es por falta de confianza, pero las latinas sois muy fogosas y nunca se sabe.

Por último, tú sabes que aquí las noches son muy solitarias y ahora que estás en mi vida y sobre todo en mi mente, cuando te pienso, mi cuerpo se estremece con gran excitación y fasilidad por lo que si no te importa, me gustaría si pudieras enviarme una de tus prenditas íntimas para poder aliviar este desazón al sentir su tacto mientras te pienso. Gracias por comprenderme y espero con muchas ansias tu respuesta y esa prendita.

Pesos para mi amorsito.

PD: Amor lindo, me gusta mucho como eres pero si pudieras ponerte a dieta, solo una temporadita hasta bajar unos kilos, pos yo sería muy felis, ¿qué tal unos sinco? El diente y la muela que te faltan si tú quieres yo con mucho gusto te colaboro con el dentista porque me da mucha grima andar ahí en una boca con agujeros.    

 

Vale, acepto. Quizá fuimos excesivamente crueles pero había que actuar y es del todo cierto que no esperábamos una reacción tan bélica hacia Pagafantas como la que recibió del módulo 13. La carta se extendió por el módulo de mujeres como una pandemia.

No había salida del módulo en la que Pagafantas no fuese abordado por alguna mujer reprochando enérgicamente la osadía, la desfachatez y el descaro que había tenido al enviar esa horrible carta. En la mayoría de los casos, estos abordajes iban acompañados de insultos como: “maricón, poco hombre, obseso, enfermo, muerde almohadas, muérete en el infierno” e incluso sucedió que en una ocasión una piedra pudo originar lo peor. Menos mal que Pagafantas es rápido de reflejos y pudo esquivar ese lanzamiento que sin duda le hubiese reventado las pelotas, lugar donde iba exactamente dirigido el proyectil.

Pagafantas estaba desolado, interiormente deshecho y era nimio que él sabía desde el primer minuto quienes habían sido los responsables de semejante desaguisado sentimental. Tuvo que transcurrir una semana para que volviese a dirigirnos la palabra.

Pero Pagafantas es hombre de labia ágil. Así que con mucho esfuerzo y tesón fue consiguiendo enderezar la situación y convencer a la joven herida y a la mayoría de sus compinches que todo había sido una broma suscitada por los “perrasos” de sus amigos. Pero la cosa no quedó ahí, no solo encarriló la situación, sino que aparentemente reforzó su idilio sentimental.

Nosotros seguíamos insistiendo, primero en el hecho de que todo había sido teatro. Nuestra teoría sostenía que desde el principio Channel supo que él no era el remitente de esa carta. Sin embargo era necesario hacer comedia melodramática apelando a los fáciles y maleables sentimientos de nuestro amigo, con el objetivo de alcanzar su único fin: que la relación ciajase y se consolidase sobre los grandes pilares del amor y que las ayuditas continuaran llegando. En segundo lugar, sería estúpido pensar que un par de encuentros de diez minutos, cuatro besos y un par de cartas, pudieran generar estos profundos y desgarradores sufrimientos emocionales. Teatro al más viejo estilo shakespiriano.

Pasaron varias semanas y durante los recesos de las clases, en el edificio del socio cultural, solíamos ver a este bobo en algunos recovecos abrazando a su supuesta “novia”. Muy abrazadito, reposando la cabeza en su hombro y con cara de “Alicia en el país de las maravillas”.

Esto es de llorar, pensábamos mientras le observábamos sucumbir a los encantos de la “lady”. “Pobre diablo” – suspiraba un colombiano – “menudo pringao”… “Dios mío vaya pillada” – murmuraba un funcionario.

Bien acertado es el refranero que dice: “más sabe el diablo por viejo que por diablo”, porque como era de esperar, llegó el día en que el universo nos diera la razón.

Pagafantas entró en el módulo con cara desencajada y expresión de resignación (ver línea 2, párrafo 2 del relato).

“Qué te pasa wey?! (expresión mexicana para preguntar ¿qué te pasa colega?).

“Esa pendeja…uf” – contestó muy rápido.

“¿Qué ha pasado Minchito? – pregunté mientras mordía mi labio inferior para poder contener la risa. Yo sabía lo que había ocurrido, todo el módulo 10 lo sabía ya. En realidad también el 12, 11, 8, 7, 5, 3, 2, 1, enfermería, módulo de aislamiento y, por supuesto, el 13.

“Me dicen y te aseguro son colegas de confiansa, que han visto a esa chingona dándose el lote con un moro en comunicaciones. Toditos abrasados y él ahí enredado en una teta y dándole trompa (en este caso, dar trompa significa que el moro le estaba metiendo la lengua hasta el final de la traquea). – pero no un día – comunicaba explicando la situación. “me disen que llevan así desde que ese perraso entró en prisión”.

“Ay Monchito, avisado estabas mi carnal, muy avisado”. Fingiendo con cierto desdén.

“Y fíjate wey, lo que más me jode es que me disen que ese hijo de la chingada llevaba puestos los sapatos que hise encargar a un tipo que salió de permiso. Esos que me pedía para el pinche de su hijo en la primera carta”. Fue el momento en el que ya no pude aguantar semejante descojono y solté una larga y potente carcajada. A él no le hizo nada de gracia y tuve que recobrar la compostura.

“Me  estás diciendo que el morito llevaba puestos los zapatos que tú compraste para él hijo de esta chica?” – pregunté mientras me ponía rojo tratando una vez más de aguantar la risa.

“Sí mi carnal fíjate, todas esas tarjetas y cigarros que he ido comprando durante estas semanas….”

“¿Cuántas?… ¿Cuántas tarjetas?”- continué interrogando.

“Pos yo no sé pero muchas wey, muchas. Y muchas cajetillas de tabaco, más de 4 cartones”.

“¿Y qué más?” – pregunté fascinado con aquellas más que sorprendentes confesiones.

“Por el anticipo que le hice al dentista para que le pusiera los dientes y le tapara esos pinches orificios”.

“¿Cuánto? – Volví a preguntar consciente de que esta situación era lo más surrealista que había ocurrido desde que estoy en este sitio.

“Pos 1400 pesos” – contestó avergonzado.

“¿Quieres decir euros?” – pedí aclaración.

“Pos claro wey, euros”. Asintió afirmando. Así me dejó sin nada e plata para varios meses.

“Solo una pregunta más… ¿te la has tirado?”, pregunté esperando que quizá no obtendría respuesta.

“Pos obvio wey” – afirmó con seguridad.

“Monchoooo… a mí no me engañas!”.

“vale, no lo he hecho”. Finalmente lo admitió y continuó justificándose. “Pero estaba en ello y no hubo oportunidad”.

“Pues ni tan mal, Monchito, ni tan mal”, afirmé más bien aliviado.

Pasados unos minutos, un funcionario se acercó dirigiéndose a Monchito y le indicó: “Eh tú!, vete a comunicaciones, que te están llamando. Está el notario esperándote para que firmes un acta de no sé qué coño de parejas de hecho”.

Monchito salió del módulo arrastrando las suelas de los zapatos y más bien encorvado, como si la vida hubiese podido con él. Es probable que jamás hubiera pensando que acudir al notario le produciría tanta ansiedad, angustia y desaliento (ver línea 5, párrafo 2 de mi relato).

Con esta pequeña historia, no es mi intención desvalorizar a Monchito ni criminalizar a Chanel, simplemente valoren ustedes mismos si una prisión es un buen lugar para iniciar una relación sentimental.

En mi caso, me da que voy a esperar a salir de aquí. Me gusta más el número 5 de Chanel que el 13.

I.M.A.